miércoles, 31 de diciembre de 2014

Creo que a las uvas le sobra el hueso


Creo que no se me dan bien las presentaciones. Creo que tampoco las despedidas.

Creo que somos aquello en lo que creemos.

Creo en las canciones. Creo en la elegancia de Paul Newman. Creo en los detalles. Creo que hay que ir por la vida con los ojos bien abiertos. Creo en el sentido de humor de Woody Allen. Creo en las letras de Sabina. Creo que no hay nada mejor en este mundo que escuchar a una chica reír. Creo que hay que ser muy hombre para olvidar a una mujer. Creo que existen pocas cosas mejores que una buena ducha.

Creo en la gente que entiende y comparte mis locuras. Creo que el reloj, la forma de estrechar la mano y los zapatos dicen mucho de un hombre. Creo en la elegancia. Creo que la magia es la reina de las artes. Creo en la gente que cree.

Creo que a las uvas le sobra el hueso. Creo que va a ser un buen año, al menos eso creo. Creo que una camisa blanca es lo más elegante que puede llevar un hombre. Creo en las mujeres que derrochan simpatía. Creo en los amores a primera vista. Quiero creer que creo bien.

Creo que los hombres que enamoran a las mujeres son siempre altos, delgados, de pelo negro y ojos verdes y se dedican a la literatura, a la pintura, a la escultura, a la aviación, a la magia o a la tauromaquia. Creo que las mujeres cultas y exquisitas aman de un modo excepcional.

Les confieso que no creo en las personas que se marcan objetivos, propósitos o metas. Creo en la frase de:

"Si quieres que algo salga bien, no se lo cuentes a nadie".

El espectáculo está a punto de comenzar...


Besos y abrazos según correspondan.







domingo, 28 de diciembre de 2014

Cocinando el 2015



Me gusta ir a restaurantes caros. Considero un gran plan visitar nuevos restaurantes. Me encantan, de hecho en cada lugar se respira un ambiente diferente. Es más, me gusta alimentarme de gente distinta, diferente y extravagante. Porque yo funciono así. Por obsesiones.

Si tuviera un restaurante tendría una "carta blanca". Llena de detalles. Manías. Tendencia. Barra libre. A mi manera. El truco estaría en fusionar la magia, el jazz y la gastronomía. Los trabajadores estarían liderados por la empatía y las emociones.


Mi restaurante soñado tendría la capacidad de fomentar la observación. Sería un bar que buscaría las modas y tendencias. Un rincón en donde encontrar la oportunidad de tu vida.

Ahora sí.


No hay duda, me encanta comer con las manos. Y mientras paseaba por el parque de San Francisco la barriga me sugirió comer unos churros con chocolate. Últimamente, sin embargo, nos estamos saltando las dietas. Pero bueno, dicen que uno piensa mejor con el estómago lleno.

La Navidad está hecha para los atrevidos que disfrutan de la buena comida y los reencuentros. Creo que es parte del encanto del asunto.

Es como ver una parte del truco de magia o estar entre bambalinas de una obra de teatro.

Tú eliges en que parte del show quieres estar.



Besos y abrazos según correspondan.





miércoles, 17 de diciembre de 2014

El grito por testigo

He visto huecos y amaneceres menos profundos que tu mirada; tu mirada, maldita criatura.

Que te esconde.
Que me esconde.
Que me acaricia.
Que me apuñala.
Que nos envuelve en llamas.

Maldita criatura tu mirada, incomparable incluso al hueco más profundo de la historia,
al amanecer.

Seguimos queriendo jugar a mordernos la piel, a no dejarnos querer. 
Cuando el frío aprieta, y lo único que quedan son tus huellas.
Con lluvia en los tejados y piedras por asfalto.
Quiero quedarme a vivir entre la comisura de tus dedos.
Como si perderse con la luna a cuestas se tratase.
Quiero decirte bajito que sueño contigo, que te quiero a suspiros.

Puse en tu piel lo que la mía gritaba.



Besos y abrazos según correspondan.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Winterfest




Ayer he asistido a un evento benéfico super original. Winterfest es el nombre que recibe el cumpleaños de una pareja, Carlos y May. Ellos tuvieron la idea de ofrecer a sus amigos una fiesta repleta de sorpresas con la siguiente condición:

 "Los únicos regalos que aceptamos son kilos de comida y productos de primera necesidad, con el propósito de recolectarlos y entregarlos a una Asociación de Mérida para familias necesitas".

¿Interesante verdad?

Pues aunque os parezca mentira ayer asistí a su quinta edición, recolectando cerca de 300 kilos de alimento y productos.

 ¡Menudo subidón!

He de confesar  que conocí a gente maravillosa, solidaria y muy emprendedora. Así que, como amante de las cosas curiosas y coleccionista de momentos que siempre he sido, me dispongo a escribir la experiencia tan maravillosa que viví.

Anoche había mucha más gente de la que me habría  imaginado: aún así puse pose de galán y, haciéndome el tipo duro, emprendí la aventura de actuar para un grupo muy exigente.
Hubo un murmullo incómodo. Noté cómo mis nervios hacían trompos y daban vueltas de campanas por mi interior. Aquellos ojos me miraban y solamente me salía hablar, hablar y hablar (...)

Rápidamente me autoimpuse una orden: Controlar mi destino y mostrar mi magia surrealista.
A pesar de tener la boca hinchada por la reciente operación de las muelas del juicio, conseguí mágicamente sacar una sonrisa de ganador y, poco a poco, fui ganándome la confianza de los asistente hasta conseguir lo imposible: Ilusionar a toda la peña. 

Al cabo de media hora todos estaban perplejos, inmóviles y como el Grito de Munch.

Los caminos imposibles los creas TÚ MISMO... en el momento en que los empiezas a llamarlos IMPOSIBLES...

Para finalizar me gustaría dar las gracias a todos por vuestra amabilidad, simpatía y conseguir inspirarme para escribir esta nueva entrada. En especial quería darle las gracias a los anfitriones y a Fernando, mi abogado y a mi compañero de aventuras, Juan de Parra. 

Si el  éxito no se comparte, es que no lo es.



Esto no es un adiós, es un hasta pronto.


Besos y abrazos según correspondan.





sábado, 13 de diciembre de 2014

Días de lluvia




Los cordones se desatan en los momentos más inesperados, provocando caídas en un charco que contiene: desesperación, miedo, ansiedad, angustia, inquietud y desasosiego. Los paisajes más sorprendentes y surrealistas se descubren con pasos cargados de sudor, lágrimas e incógnitas.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

Hay dos grandes días en la vida de una persona: el día en que nace y el día en que descubre por qué; aunque en mi opinión son tres: el día en que nace, el día en que descubre por qué y los días de lluvia.


¿Quién dijo que los días de lluvia son tristes?

La gente camina por la calle y la lluvia resbala silenciosamente por mi cara. Bajo la estela de las gotas me encuentro dirección al Corte Inglés, las luces adornan mi camino hasta la Calle Menacho y, mientras tanto, huelo la nostalgia de la Navidad. 

La lluvia es esperanza recubierta de anhelo, el agua toca mi piel y enfría mi tristeza. La lluvia me transporta a un lugar hermoso y maravilloso. Con la lluvia me entran ganas de bailar, besar y morir de amor. La lluvia es tenue, los niños saltan en los charcos y empapan mi cuerpo de dulces recuerdos.

¡Me encanta ver, oír y respirar el olor a lluvia!


Qué tendrá esta lluvia… que tanto me recuerda a ti.

La lluvia despierta los recuerdos dormidos y hace brotar de tus ojos verdes la nostalgia de mi existir. 

La lluvia limpia las huellas del pasado y te piden una segunda oportunidad.

Llueve, fuera y dentro de mi cuerpo duele, 

saber que nunca me arrepiento de quererte,
y ver que no puedo tenerte.
Vuelve... 

Y sin embargo llueve,
parece que no va a parar.
Duele, saber que no vas a llamar,
muere... Lentamente mi ilusión de verte.


"Tan solo somos sombras fugaces que recorremos espacios vacíos llenos de aire".


Christian Magritte.

Besos y abrazos según correspondan. 








jueves, 11 de diciembre de 2014

MAGRIT-TE


Es tarde para escribir pero el silencio despertó y rozó mi creatividad. Tengo la cabeza llena de pájaros y problemas cargados de respuestas. El cuerpo me pide buena música y un TÉ caliente.

Esta noche os voy a dar una fórmula mágica: Viste la vida de los demás con la terminación TE.

AMARTE

BESARTE

SOÑARTE

MIMARTE

SENTIRTE

CUIDARTE

PENSARTE

ANIMARTE

ADORARTE

QUERERTE

ABRAZARTE

REGALARTE

ESCUCHARTE

CONQUISTARTE

SORPRERDERTE

Me imagino cómo sería todo si el tiempo que gastamos en quejarnos lo invirtiéramos en aplicar la  fórmula mágica del TE.



Besos y abrazos según correspondan.