jueves, 31 de diciembre de 2015

Nos vemos en New York



Disfruta el sol mientras puedas porque no sabes si por la tarde lloverá...


-Le dijo el lagarto viejo a su pupilo.



Así empezó la charla con el maestro D. Francisco Pedraja



Nunca se descubre nada a tiempo, siempre tarde. Lo dicho, la vida nos esconde la felicidad hasta último momento.

Pagué y me fui pensando en las paradojas de la vida mientras andaba por las calles de Badajoz, esquivando a los cientos de personas que subían y bajaban por San Juan.

Antes de subir a casa, paré en el parque justo enfrente de mi casa y, reflexioné aquella inquietante frase mientras comprobaba las estupideces pertinentes en los grupos de whatsapp y borraba varios emails. 

De repente entró un mensaje a Facebook: 

-¡Nos vemos en New York, muchas gracias por todo!


Al finalizar de leer el whatsapp me di cuenta enseguida de que algo raspaba mis adentros... 

Y pienso en New York. En menos de dos semanas estaré ahí, recorriendo sus calles, oliendo el capitalismo y matándome a vino y risas mientras los banqueros, brokers, amantes y secretarias batallan por llegar a tiempo a sus trabajos y casas. 

Me gusta. Me gusta viajar. Me gusta estar de aquí para allá. Me gusta reencontrarme con viejos amigos. 

Cuando salgo a la calle siempre voy buscando la inspiración entre las cosas. Soy un loco enamorado, lo sé. 

Me encanta conocer gente nueva. Me encanta saber qué piensan. Me encanta escucharlas. Me encanta reírme con ellas. Me encanta encantar...

Cuando era niño me gustaba la noche antes de Reyes. Todo eran nervios, sueños y esperanza.

Ahora me gustan las noches antes de los viajes. Por las mismas razones.

Si, New York me espera como el puerto al marinero. Como el verano a la brisa. Como la muerte a la vida. Como la leche a los reyes y camellos.

Mientras tanto, vivo y disfruto. Si, eso hago. Vivir. Y vivir viviendo. Sin remordimiento. Sin arrepentimientos. 



Son malos tiempos para el amor. Realmente, la base está en la valentía y en disfrutar del camino. Si, de no tener miedo al rechazo y no tener vergüenza a sentirse gilipollas por pensar "le echo de menos". 

Ya la gente no sabe amar, si acaso querer como se desea un capricho.  

Últimamente fracaso demasiado en el amor. Si, os lo prometo. Dicen que soy muy enamoradizo. Puede que sea verdad... el caso es que siempre me he fijado en las chicas incorrectas. O tal vez, sean las chicas incorrectas las que se fijen en mí. De un modo u otro, siempre me dejo llevar... 

Y ahí radica el problema, en dejarme llevar. 

Mi amiga Paula dice que siempre he sido muy conformista. Qué me fijo solamente en las portadas de los libro y no en las historias que contienen en su interior. 

No lo sé. 

Siempre he pensando que el amor está para disfrutarlo, al menos, es lo que me han hecho creer todas aquellas películas románticas que vi y todos aquellos libros de poesía que leí. 

Cuando llevas mucho tiempo solo, acabas encontrándote contigo mismo, y entonces, en ese mismo instante, descubres una persona totalmente distinta. La situación es incómoda, la realidad ha venido, te ha dicho lo que pensaba y se ha marchado sin dejar rastro... 

Ahora tienes que enfrentarte a tus miedos. Superar tus complejos. Recuperar a las personas que echas en falta. Autoayudarte. Construir nuevos caminos. Navegar por mares desiertos. Y, sobre todo, volver a creer en el amor. 




domingo, 20 de diciembre de 2015

Milongas sentimentales



A mí, en cambio, lo que me gustaba de la navidad era estar en esa terraza al atardecer, entre las 7 y las 8, bajo esa luz mágica que te descarga de tensiones, viendo cómo las frenéticas calles de mi ciudad se llenaban de bolsas cargadas de regalos.

No se vayan muy lejos. Os tengo que contar algo (...)

Si, juraría que ayer mismo era agosto y yo me encontraba en pantalones cortos, acabando con mis amigos la penúltima botella de vino blanco y maravillándonos con las autóctonas en bikini y las espectaculares puestas de sol.

A traición y sin darnos cuenta, la navidad ha llegado. Pero, de golpe y porrazo.

Y pienso en New York. En menos de un mes estaré ahí, recorriendo sus calles, oliendo el capitalismo y matándome a vino y risas mientras los banqueros, brokers, amantes y secretarias batallan por llegar a tiempo a sus trabajos y casas.


Me gusta. Me gusta viajar. Me gusta estar de aquí para allá. Me gusta reencontrarme con viejos amigos.

Cuando era niño me gustaba la noche antes de Reyes. Todo eran nervios, sueños y esperanza.

Ahora me gustan las noches antes de los viajes. Por las mismas razones.

Si, New York me espera como el puerto al marinero. Como el verano a la brisa. Como la muerte a la vida. Como la leche a los reyes y camellos.


Mientras tanto, vivo y disfruto. Si, eso hago. Vivir.

Y vivir viviendo. Sin remordimiento. Sin arrepentimientos. 

Son malos tiempos para el amor. Realmente, la base está en la valentía y en disfrutar del camino. Si, de no tener miedo al rechazo y no tener vergüenza a sentirse gilipollas por pensar "le echo de menos".

Ya la gente no sabe amar, si acaso querer como se desea un capricho. 

Y ahora, con su permiso, voy a seguir preparando mi actuación del próximo día 27 en el Teatro López de Ayala.

Ustedes, vayan añadiendo "caprichos" a vuestra lista...


Por un 2016 lleno de viajes y caprichos.











viernes, 11 de diciembre de 2015

El último suspiro






En el pueblo todo el mundo la conocía. Ella era una chica que siempre tenía una sonrisa en la boca. Ella era diferente. Todos los días a la misma hora subía la cuesta para ir al cementerio; algunos días iba en bicicleta y otros corriendo...

La gente la admiraba por su fortaleza y coraje. Su vida no era fácil, pero a pesar de los pesares, tenía siempre un motivo para ser feliz. Su lema era: 


"Muévete deprisa antes que se agote la vida".


Debía de serlo, porque sabía el significado del último suspiro. 


Su madre falleció cuando tenía 16 años. Paula conocía demasiado bien el lenguaje de la vida y el silencio grave de las habitaciones de los hospitales. 


Margarita sufría lentamente. Aparte de los dolores, sufría la impotencia de no poder acompañar a su hija a lo largo de su vida.

Ella se marchó. Sin pasaporte. Sin avisar. Sin disfrutar la última bocanada de aire... 

Margarita se marchitó cómo si una helada entumeciera sus pétalos hasta congelarlas de frío.

Paula paulatinamente fue asumiendo que no la volvería a ver. Su madre no tenía billete de regreso. 

Tenía que explicarte con sencillez esta pequeña introducción para entender y abordar la fascinante historia de amor de Paula.

El comienzo de nuestra historia empezó cuando sonó de repente el teléfono a las 10 de la mañana. Era mi amiga Paula. Cuando cogí la llamada escuché una voz rota, desgastada y enmascarada en llantos y lágrimas.

Ese fue el comienzo de nuestra historia. Fue un flechazo directo al corazón. Una historia que surgió de un momento delicado y lleno de incomprensión. 

Gracias a ella, somos lo que somos, uno por el otro y uno para el otro. Desde ese instante entendí los pequeños detalles que me regalaba la vida. 

Realmente aquella trágica noticia nos hizo realzar nuestro amor y entender la importancia y valor de la palabra amor.

No teníamos prisa. Nos entregamos mutuamente por completo. Ella me enseñaba el placer de atender los pequeños detalles y hacérselo notar a la sociedad. Lo que me cautivaba de ella era la capacidad de generar sonrisas por minuto. Todo aquello me ayudó para disfrutar día a día de los míos: De mi padre. De mi hermano. De mi familia.

Y, sobre todo, de mi querida madre.








sábado, 28 de noviembre de 2015

¿A qué huele el arte?


Cuando salgo a la calle siempre voy buscando la inspiración entre las cosas. Soy un loco enamorado, lo sé. 

Me encanta conocer gente nueva. Me encanta saber qué piensan. Me encanta escucharlas. Me encanta reírme con ellas. Me encanta encantar...

Los artistas necesitamos constantemente plasmar nuestros sentimientos en la sociedad. Somos como somos, un corazón que bombea sabores, olores, recuerdos, ilustraciones, sonidos y sensaciones.

Estamos hecho de otra textura; de hecho, nuestras venas guardan una tinta que manchan. Si, es una tinta que no se puede borrar y perdura en el espacio y en el tiempo, al igual que una historia de amor que ha acabado. Tarde o temprano, contarás alguna escena que te ocurrió con tu ex. 

En el arte sucede lo mismo... siempre habrá alguien que te recuerde. Para bien o para mal, pero que te recuerde.

Y así es el arte, un parásito de la sociedad...
Siempre he sido un fiel enamorado de la gente sencilla y alocada. Me encanta la gente friky. Me encanta la gente tímida pero que se deja llevar...

Escribiendo me ha surgido varias preguntas:

¿Dónde van las personas interesante?

¿Qué comen las personas interesantes?

¿A qué se dedican la gente interesante?

¿Qué música escuchan la gente interesante?

¿Cómo piensan la gente interesante?

¿Por qué la gente interesante es interesante?


Creo que la gente interesante bebe ginebra.

“La Ginebra ha salvado más vidas y mentes de gente inglesa que todos los doctores del país.”

Winston Churchill


Les cuento esto porque el pasado fin de semana, tras cenar con unos amigos, fuimos a un bar para echar unos tragos y hablar de lo humano y lo divino.

Aquí el servidor echó la mirada en la carta y pidió un Gin Tonic, y cuando me lo trajeron, no sabía si bebérmelo o llamar a los artificieros TEDAX para que desactivaran aquel artefacto antes de que todos saltáramos por los aires.

Colorines. Frutas exóticas. Romero. Frambuesa. Carmín. Canela. Semillas. Y otros múltiples objetos no identificados en las profundidades de mi copa. M
i copa parecía una orgía de frutas. 

Así que, tras apoquinar los 11 euros de rigor por aquel batido multivitamínico de frutas del bosque, me fui directo a casa a escribir esto y tratar de poner un poco de orden en toda esta anarquía imperante de ginebra, frutas y gominolas que va a acabar con la poca cordura que me queda.

Bueno, directo, lo que se dice directo, tampoco me fui. Tuve que hacer un par de paradas técnicas más para completar mi trabajo de campo y cerciorarme completamente.

El cansancio es sinónimo de trabajo, pero a pesar de tener las manos manchadas de chocolate, hice lo que tenía que hacer:

Escribir esta noche el placer del sexo, la música y la sonrisa de viajar.


Siempre he pensado que el secreto de Nueva York es que ha sabido reinventarse continuamente. No importa si has estado antes en esta ciudad o no, sus calles siempre te acogen como un visitante anónimo, no entiende de razas, nacionalidades, religiones, edad… Nueva York no tiene prejuicios, es una ciudad que siempre mira hacia adelante, que está a la vanguardia de todo lo que interesa, es el epicentro, el lugar donde hay que estar pero que al mismo tiempo sigue mostrando orgullosa las huellas del pasado que salpican sus calles, edificios y ciudadanos.


Siempre he soñado con visitar la Ciudad que jamás duerme. Nueva York es una ciudad fascinante desde todos los puntos de vista. Una ciudad activa, llena de movimiento, a cualquier hora del día, cualquier día del año. Una ciudad que nunca está quieta por eso la llaman "The city that never sleeps"(la ciudad que nunca duerme). Pero a su vez una ciudad difícil, caótica, agotadora y llena de competencia.


Siempre he pensando que nosotros mismos nos ponemos barreras, límites y fronteras. Tu tiempo es limitado así que no te dediques a gastarlo viviendo entre rejas y en lamentaciones.

No dejes escapar así de fácil los días, lo creas o no, todos tienen algo de increíble, de mágico. Todos son, de alguna forma, una oportunidad de hacer algo bien, bueno, más bien diría que un montón de oportunidades y todas irrepetibles e irremplazables. No habrá otro día como hoy, ni otro momento como ahora, o lo aprovechas, o lo pierdes, como casi todas las cosas importantes en la vida. Si, hablo de los días como del tiempo, porque “día” es la forma que tenemos de llamar al tiempo necesario para despertar, tomar algunas decisiones y decidir si vamos a sacarle partido a cada hora, minuto y segundo del tiempo que estemos despiertos…

Así que ya lo sabes, deja la pereza a un lado, y las dudas, los “no puedos” y los “mañanas”, deja a un lado todo lo que este frenándote y toma ya la decisión de comerte los problemas, baila con los buenos ratos, enamórate aunque duela, haz un viaje en coche y procura estar atento a lo que pasa a tu alrededor, no mirando la pantalla de una cámara, porque las únicas fotos que merecen la pena no se hacen con una maquina, si no con la memoria, con el sonido de los besos y los flashes de las miradas.



Siempre he sido un chico muy imaginativo. Mi sueño era volar. Triunfar. Respirar éxito. Salvar vidas. Reconstruir castillos caídos. Encontrar pirámides enterradas en Egipto.


¿De qué sirven los sueños si no se protegen y defienden? 

Para conseguirlo, cree en ti mismo...










miércoles, 11 de noviembre de 2015

¡Otra vez te has vuelto a enamorar!


Últimamente fracaso demasiado en el amor. Si, os lo prometo. Dicen que soy muy enamoradizo. Puede que sea verdad... el caso es que siempre me he fijado en las chicas incorrectas. O tal vez, sean las chicas incorrectas las que se fijen en mí. De un modo u otro, siempre me dejo llevar...

Y ahí radica el problema, en dejarme llevar.

Mi amiga Paula dice que siempre he sido muy conformista. Qué me fijo solamente en las portadas de los libro y no en las historias que contienen en su interior.

No lo sé. 

Siempre he pensando que el amor está para disfrutarlo, al menos, es lo que me han hecho creer todas aquellas películas románticas que vi y todos aquellos libros de poesía que leí. 

Cuando llevas mucho tiempo solo, acabas encontrándote contigo mismo, y entonces, en ese mismo instante, descubres una persona totalmente distinta. La situación es incómoda, la realidad ha venido, te ha dicho lo que pensaba y se ha marchado sin dejar rastro...

Ahora tienes que enfrentarte a tus miedos. Superar tus complejos. Recuperar a las personas que echas en falta. Autoayudarte. Construir nuevos caminos. Navegar por mares desiertos. Y, sobre todo, volver a creer en el amor.

"Perdona si huele un poco a cerrado, hacía mucho tiempo que nadie se alojaba aquí, y menos aún con la intención de quedarse. Ábreme bien de puertas y ventanas. Que corra el aire, que entre tu luz, que pinten algo los colores.

Ponte cómoda, que estás en tu casa. Yo, por mi parte, lo he dejado todo dispuesto para que no quieras mudarte ya más. Puedes dejar tus cosas aquí, entre los años que te busqué y los que te pienso seguir encontrando. Los primeros están llenos de errores, los segundos, teñidos de ganas de no equivocarme otra vez.

El espacio es tan acogedor como me permite mi honestidad. Ni muy pequeño como para sentirse incómodo, ni demasiado grande como para perderte.

Mis recuerdos, los dejé todos esparcidos por ahí, en cajas de zapatos gastados y cansados de merodear por vidas ajenas. No pises aún, que está fregado con lágrimas recientes, y podrías resbalar. Yo te aviso. 

El interruptor general de corriente está conectado a cada una de tus sonrisas. Intenta administrarlas bien y no reírte demasiado a carcajadas, no vayas a fundirlo de sopetón. 

No sé si te lo había comentado antes, pero la estufa la pones tú. Y hablando del tema, he intentado que la temperatura del agua siempre estuviera a tu gusto, pero si de vez en cuando notas un jarro de agua fría, eso es que se me ha ido la mano con el calentador. Sal y vuelve a entrar pasados unos minutos. Discúlpame si es la única solución, es lo que tenemos los de la vieja escuela, que a estas alturas ya no nos fabrican ni los recambios. 

Tampoco acaba de funcionarme bien la lavadora. Hay cosas del pasado que necesitarán más de un lavado, es inevitable. Y hay cosas del futuro que, como es normal, se acabarán gastando de tanto lavarlas. 

La recomendación, ensuciarse a su ritmo y en su grado justo. Eso sí, no te preocupes por lo que pase con las sábanas, que las mías lo aguantan todo. 

Para acabar, te he dejado un baño de princesa y una cama de bella durmiente. Para que los disfrutes a tu gusto, eso sí, siempre que sigas reservando el derecho de admisión. Aquí no vienes a rendir cuentas, sino a rendirte tú. Aquí no vienes a competir con nadie, sino a compartirte a mí.

El resto, no sé, supongo que está todo por hacer. Encontrarás que sobra algún tabique emocional, que falta alguna neurona por amueblar, y que echas de menos, sobre todo al principio, alguna reforma en fachada y estructura. 

Un día un hombre, bastante mayor, me dijo una cosa que jamás olvidaré. 

Me dijo: 

"Mira, chico, lo único importante en esta vida, lo único que realmente importa, es que siempre trates de hacer aquello que te chifla. Por pequeño o insignificante que te parezca. Disfruta del presente porque somos aves de paso. Y recuerda, piensa en ti. Después en ti. Y por último, en ti".

Y es curioso, pero tiendo a acordarme de esa frase con cierta frecuencia y con relativa frecuencia si estoy haciendo lo que realmente me chifla.

Esta semana voy hacer lo siguiente:

1. Comer en un restaurante con buenos amigos.

2. Descubrir un sitio nuevo para tomar un gin tonic.

2. Regalar música.

3. Planear un viaje.

4. Escribir.

5. Releer algún libro de la biblioteca de mi casa.

6. Escuchar Frank Sinatra.

7. Descubrir lugares nuevos para correr.

8. Preocuparme menos por las cosas y pensar más en mi.

9. Hacer reír a una chica.

10. Perderme por la ciudad sin teléfono.

11. Ver alguna película.

12. Leer, leer y leer.

13. Ser más resistente: Habilidad para recuperarse del amor; capacidad para volver a lanzarse... volver a la vida.


¿Qué pienso del amor?

Las alarmas han saltado y mi intuición me hace desconfiar. Es curioso, pero cuando tengo celos, desaparezco. Tanto como pueda. He perdido el control. No tengo otro remedio que desaparecer. Lo siento.

Desaparezco para poder respirar. El aire me acompaña y no me ahoga.

Déjate de rodeos... ¿Qué piensas del amor?

No lo sé. Había algo en su forma de mirar que te atrapaba. Podía ver el futuro en sus ojos. No era real pero si era posible. Y por una vez, era perfecto...

-Paula: ¡Otra vez te has vuelto a enamorar!





En busca de un amor Inmarcesible

                              

El tiempo es implacable, el tiempo no espera a nadie, el único consuelo que nos queda es que el tiempo es igual para todo el mundo.

Hace mucho leí una de las maravillosas greguerías de Ramón Gómez de la Serna que decía: cuando nos asomamos al abismo de la vejez, siempre viene un niño y nos empuja por detrás.

Creo que el tiempo es el concepto más contradictorio que se ha creado en la humanidad... Y, si no, mirar: el tiempo siempre ha existido, ¿verdad?, siempre ha habido tiempo, el tiempo siempre ha estado ahí, pero, qué curioso, para la gran mayoría de cosas, no hay tiempo.

A mí, personalmente, me encantaría poder leer todos los libros que se han escrito, todos, desde el primero hasta el último, pero no se puede, es imposible... porque no hay tiempo. 

Me encantaría poder ver todas las películas que se han rodado, todas, desde las más buenas hasta las más malas, pero es imposible, no se puede... porque no hay tiempo.

Me encantaría, no sé, viajar a todos los países del mundo, hablar el máximo número de idiomas posible, practicar todos los deportes, incluso tomarme un café con toda la gente que he querido, con toda la gente que quiero, y con la muchísima gente que seguramente querré.Pero no se puede... Porque no hay tiempo.




Siempre he opinado que mi virtud era sólo conocerme a mi mismo. He vivido tanto la libertad en mi posibilidad de aislamiento, que a veces, casi he llegado a sentir que compartirme no era necesario. 


Pero hoy no. Hoy voy a dejarme ver.

Soy lentitud y calma, intimidad y sosiego. No me gusta la prisa, lo confieso. Puedo parecer una contradicción, pero soy así, y lo confieso, soy lo contrario al ruido, un momento de silencio...

Sé vivir el silencio. Lo confieso, soy yo quién maneja tus tiempos.

Sé que no poseo más que mis propias sensaciones. No hablo el idioma de la realidad porque amo lo auténtico. A veces me dejo llevar tanto por mis sentimientos que soy peligroso hasta para quién más quiero. 

Soy así. Me siento preso de mis propios hechizos y me escondo en noches oscuras.


Me gustan las personas que tienen que luchar por obtener algo. Los que teniéndolo todo en contra, salen adelante. Ésta es la gente que me fascina. La gente fuerte.

Trato de ayudarte. Respira. Cierra los ojos, voy a calmar tu dolor. No tengas miedo abrir de nuevo el corazón. Esto me hace pensar que se puede confundir magia con realidad. Puede parecer atrevimiento, pero es puro sentimiento.

Soy el hielo
que a veces pongo en el café
porque lo necesito
para estar despierto
pero hace demasiado calor
para tomarlo caliente
me consumo...
como tu último cigarro.

Adoro los placeres sencillos, pero a la vez, corriendo riesgos...

Corriendo riesgos del fracaso, de las decepciones, de las desilusiones, pero nunca dejando de buscar el amor.

Quién no desista la búsqueda, vencerá.

...Somos responsables de reunir nuevamente, a la otra parte que se cruzará en nuestro camino.

Aunque sea por unos instantes siquiera; porque esos instantes traen un amor tan intenso que justifica el resto de nuestros días; también podemos dejar que nuestra otra parte siga adelante, sin aceptarla o siquiera percibirla.

Y, por causa de nuestro egoísmo, seremos condenados al peor suplicio que hemos inventado para nosotros mismos:


¡La soledad!


Que disfruten de sus amores sean culpables o no.




sábado, 31 de octubre de 2015

El mundo a mi manera


Estoy en medio de un océano. Nadie me puede alcanzar. Nadie me puede salvar. Puedo sentir el frío y la vibración de los peces. Estoy volviéndome loco mientras mi energía está tragando miedo. El corazón está atrapado en un tiempo y espacio infinito.

Me quedan 30 segundos para decirte que jamás dejes de mirar hacía arriba. Qué jamás dejes de perseguir tu leyenda personal. Estoy apunto de entrar en un mundo donde los relojes no tienen arena. Estoy entrando en un mundo lleno de imágenes y recuerdos. Estoy entrando en un mundo donde el amor y la paz existen. Estoy entrando en un mundo donde las damas cantan y los caballeros fuman el anhelo de su pasado.

No me busques, no merece la pena. Mi mente se está paralizando y no estás aquí. Te hecho de menos.

No sé donde voy a ir...

Mi mente grita millones de voces. Todas dicen que si pierdo, lo pierdo todo.

¿Acaso esa es la moneda que tengo que pagar por el fracaso de un sueño incumplido?

A pesar de mis esfuerzos empiezo a notar algunas grietas en mi capa exterior. Cuando reviso mi insignificante vida, y todas aquellas mujeres que he conocido, no puedo evitar pensar en todo lo que han hecho por mí y en lo poco que he hecho yo por ellas; en cómo cuidaron de mí, se preocuparon por mí, y yo les correspondí no devolviéndoles nunca el favor. Sí, creía que era el que sacaba mayor beneficio. Y ¿qué tengo? En serio. Unas monedas en el bolsillo, algunos trajes caros...



Libre como un pájaro. No dependo de nadie, y nadie depende de mí. Mi vida es sólo mía, pero no tengo la conciencia tranquila, y si no tienes eso, no tienes nada. Así que no puedo dejar de preguntarme cuál es la respuesta: 

¿Qué sentido tiene todo?

Creo que lo malo de los sentimientos es que tienen ese modo sigiloso de aflorar cuando menos te lo esperas. Encuentra a alguien que ames y vive como si cada día fuera el último.


Hace menos de un mes decidí ir unos días a Nueva York. 

Hace poco en una cena, una amiga me pidió que le trajera un pequeño regalo. Y yo, que nunca he podido resistirme a los ojos castaños de una chica (ni a los verdes, ni a los azules, ni a los negros, ni a los estrábicos, la verdad), dije que sí, que por supuesto, que cómo no. Y envalentonado por el segundo gin tonic, le dije que le traería lo que ella me pidiera de Nueva York: la Quinta avenida, la Sexta, la Séptima, los desayunos con diamantes de Audrey Hepburn, un poco de nieve derretida en mi bolsillo, una noche del Soho e incluso un pato de Central Park.

Qué quieren que les diga: siempre me pongo algo lírico tras la segunda copa.

Una ciudad es como una chica: no la deseas realmente hasta que no sueñas con ella. Por eso, antes de viajar a Nueva York, primero hay que soñarla.

Espero que os gusten.











domingo, 20 de septiembre de 2015

La magia de apostarlo todo por un sueño


Muchas veces me preguntan cómo y en qué momento me dio por empezar en el mundo de la magia. Que de dónde salió esta afición mía por plasmar en los ojos de los demás pasión, ilusión y esperanza.


Supongo que me llegó y aproveché la ocasión. 

Si, creo que va a ser eso.

Pero lo que si sé es que las oportunidades están ahí y no vuelven. Que si las dejas pasar desaparecerán, y que tenemos una vida y hay que vivirla. Dejar pasar oportunidades cuyo coste es mucho mayor que la opción que no nos deja verlas.

Es la magia de apostarlo todo por un sueño que no ve nadie, excepto tú.





¿Adónde vamos?

Ahora te has asomado lentamente a la ventana, sacudida por el bostezo de las ocho. Te desperezas a mi lado, afianzando tu silueta de piedra debajo de la blusa, y recorres portales, aceras, farolas... y tropiezas con los niños de mochilas enormes, con los ojos perdidos en la bruma del miedo y de la duda.

Quiero que te quedes a mi lado, pero tú tienes trabajo y no debes llegar tarde a la cita de cifras y clientes...

Y concluyo el poema
buscándote, asomado a la ventana vacía,
tecleando con el corazón a la r de rutina:

Beso fresco de flúor y café con carmín.

- Adiós, amor.


Cuánto más sabes quién eres y lo que quieres, menos te afectan las cosas. 
Si esperamos a estar preparados, estaremos esperando el resto de nuestras vidas. 

No sé qué será de ti el día de mañana porque no sé qué será de mí durante el día de hoy.

Sólo sé que no sé nada y que esto estaba así cuando llegué.

Únicamente quiero ser el mago de este bar disfrazado de blog y hacer que te olvides por unos instantes de la crisis. Me conformo con ser el ibuprofeno para tu Resaca, el chapuzón de la piscina, los hielos de tu copa y el Señor Lobo de tus problemas. Hago oposiciones para ser la risas enlatadas de tu serie, el aire del ventilador, las flores de tu pelo y la canción que bailas descalza. El borracho de tu boda, las páginas del libro que lee, la espuma de tu cerveza y el sonido de la caracola que te pegas a la oreja. El amigo que te separa de las peleas a las 5 de la mañana, el silencio de tu despertador y el verdugo de tus penas.

Yo sólo quiero ser el que te ponga las copas bajo la luna.

Propongo un lugar para remojar las ideas y tener más cerca la luna de tus copas: La Terraza de Apartosuites Jardines de Sabatini con vistas al Palacio Real, una decoración chulísima, tapas y cócteles. 

Lugar para perderte en la inmensidad de los atardeceres matritenses.



Siempre me ha gustado la noche. De hecho me considero un cazador nocturno. 

Si, creo que tengo genes de gato.

Los horarios de los felinos son crepusculares, cuando cae el sol están más activos y por el día duermen más. No obstante, un gato se aclimata a los hábitos de la familia humana con la que convive y más si se tiene en cuenta que en el ámbito doméstico no necesita cazar por la noche para comer. Los gatos pueden dormir 12 horas diarias e incluso más, pero durante ese tiempo hay muchos momentos en los que dormita y se mantiene atento a lo que ocurre a su alrededor. Los gatos duermen en función de sus hábitos vitales y cantidad de actividad física que realizan. De forma que los felinos que se aburren, duermen más durante el día, pero no significa que sean más dormilones que otros animales.



La vida hay que tomársela como un gato.


Los gatos son caseros, simpáticos, curiosos, exigentes, juguetones y astutos. Ellos se acercan a ti con un ronroneo buscando una caricia; Seguidamente salen corriendo dejando un rastro de pelos en tu ropa.

Ellos saben esperar todo el tiempo sin apartar la vista. Puedes llamarles y aunque te oigan pasarán de ti. Si estás decaído, triste o enfermo, seguramente no se apartarán de tu lado.

El tiempo no espera por nadie. Trabaja como si no necesitaras dinero, ama como si no te hubiesen herido y baila como si nadie te estuviese viendo. No hay mejor momento para la felicidad que éste.




Mientras tanto, no olvides ser gato.




martes, 18 de agosto de 2015

El silencio de septiembre


Hoy he vuelvo a recibir otro SMS: 


"Espero que estés bien, besos."



Y no estaba muerto. Que estaba de parranda.


Disculpen el retraso.

Estaba aferrado a la barra, pidiendo la última, con las luces encendidas y gritando “Esto no me gusta... (de nicky jam)” mientras los porteros me sacaban a rastras del verano.

Qué quieren que les diga. Nunca he encajado demasiado bien esto de que se acabe el verano.

Será que septiembre sabe a copa aguada, a derrota en la prórroga y a beso de despedida. Será que el verano siempre se va con los zapatos en la mano y sin dejar una nota en la mesita de noche. Será lo que sea que será.

Y no es que septiembre no me guste. Es que el verano me gusta demasiado.

Septiembre es como quedar a cenar con una chica justo después de una apasionada relación de varios meses con la que crees que es la mujer de tu vida, una mujer que va siempre en tacones, vive en la playa y está perpetuamente morena y de juerga, bebiendo copas en el bar de la playa y moviendo la cintura al ritmo de Carlinhos Brown.


Ay..

(Suspiro).

En fin, qué bien le queda a la chica de septiembre el bikini de Triangl. Es la prenda más clonada de esta temporada; y como sabéis, muy pocas son las afortunadas que sepan lucirlo.

No eres tú, Septiembre. Soy yo. 

Septiembre siempre acaba volviendo. Como la ola que borra nuestro nombre en la arena a excepción de la penúltima letra. Así es septiembre. Siempre vuelve. Siempre tiene la última palabra. 

Espero que hayan tenido un verano divertido. El mío ha sido intenso, que es como tienen que ser los veranos. 

He roto mi enésimo teléfono móvil. He jurado amor eterno. Calculo que me habré enamorado, en un escenario conservador, de aproximadamente 700 chicas. Y he conseguido superar la barrera de los 25.






Ha sido un verano inolvidable.
Ojalá hubiera sido interminable.
Me gusta tanto el verano que me niego a aceptar que se acabe. Pero hay que ser fuertes y volver con ganas. Porque los hombres de verdad, los tipos duros no lloran ni miran hacia atrás en las explosiones.
Les traigo varias novedades. Bonitas novedades.
Un libro.

Y una lista de canciones.
- Lava (Timmokk Remix) Laid Black.
- Bridge of Bones (Crystal Fighters).
- Ain´t Nobody (Lovesme better).
- Hey Now (London Grammar).
- Hey Babe (Calum).
- Stolen Dance (Max Deluxe). 
- Ten Feet Tall (Afrojack, Wrabel).
- Stole the Show (Kygo, Parson James).
- Walking In the Sun (PANG!).
- Nadie tiene miedo (La Banda de Fesser).
- Jubel (Klingade).



Un anuncio.





Una bebida.


Una lista de frases leídas y escuchadas.

"No hay ilusión sin asombro"

"Todo es relativo"

"Lo esencial es invisible"

"Deja de moverte y quédate quieto, y la tranquilidad te moverá"

"Cuando se hace algo por necesidad interior, se está haciendo uno a sí mismo"

"Haz conmigo lo que quieras"


El secreto de la vida de los amantes (y de las fiestas):



Y no estaba muerto. Estaba de parranda. Disfruta de los últimos días de verano.




Besos y abrazos según correspondan.