martes, 18 de agosto de 2015

El silencio de septiembre


Hoy he vuelvo a recibir otro SMS: 


"Espero que estés bien, besos."



Y no estaba muerto. Que estaba de parranda.


Disculpen el retraso.

Estaba aferrado a la barra, pidiendo la última, con las luces encendidas y gritando “Esto no me gusta... (de nicky jam)” mientras los porteros me sacaban a rastras del verano.

Qué quieren que les diga. Nunca he encajado demasiado bien esto de que se acabe el verano.

Será que septiembre sabe a copa aguada, a derrota en la prórroga y a beso de despedida. Será que el verano siempre se va con los zapatos en la mano y sin dejar una nota en la mesita de noche. Será lo que sea que será.

Y no es que septiembre no me guste. Es que el verano me gusta demasiado.

Septiembre es como quedar a cenar con una chica justo después de una apasionada relación de varios meses con la que crees que es la mujer de tu vida, una mujer que va siempre en tacones, vive en la playa y está perpetuamente morena y de juerga, bebiendo copas en el bar de la playa y moviendo la cintura al ritmo de Carlinhos Brown.


Ay..

(Suspiro).

En fin, qué bien le queda a la chica de septiembre el bikini de Triangl. Es la prenda más clonada de esta temporada; y como sabéis, muy pocas son las afortunadas que sepan lucirlo.

No eres tú, Septiembre. Soy yo. 

Septiembre siempre acaba volviendo. Como la ola que borra nuestro nombre en la arena a excepción de la penúltima letra. Así es septiembre. Siempre vuelve. Siempre tiene la última palabra. 

Espero que hayan tenido un verano divertido. El mío ha sido intenso, que es como tienen que ser los veranos. 

He roto mi enésimo teléfono móvil. He jurado amor eterno. Calculo que me habré enamorado, en un escenario conservador, de aproximadamente 700 chicas. Y he conseguido superar la barrera de los 25.






Ha sido un verano inolvidable.
Ojalá hubiera sido interminable.
Me gusta tanto el verano que me niego a aceptar que se acabe. Pero hay que ser fuertes y volver con ganas. Porque los hombres de verdad, los tipos duros no lloran ni miran hacia atrás en las explosiones.
Les traigo varias novedades. Bonitas novedades.
Un libro.

Y una lista de canciones.
- Lava (Timmokk Remix) Laid Black.
- Bridge of Bones (Crystal Fighters).
- Ain´t Nobody (Lovesme better).
- Hey Now (London Grammar).
- Hey Babe (Calum).
- Stolen Dance (Max Deluxe). 
- Ten Feet Tall (Afrojack, Wrabel).
- Stole the Show (Kygo, Parson James).
- Walking In the Sun (PANG!).
- Nadie tiene miedo (La Banda de Fesser).
- Jubel (Klingade).



Un anuncio.





Una bebida.


Una lista de frases leídas y escuchadas.

"No hay ilusión sin asombro"

"Todo es relativo"

"Lo esencial es invisible"

"Deja de moverte y quédate quieto, y la tranquilidad te moverá"

"Cuando se hace algo por necesidad interior, se está haciendo uno a sí mismo"

"Haz conmigo lo que quieras"


El secreto de la vida de los amantes (y de las fiestas):



Y no estaba muerto. Estaba de parranda. Disfruta de los últimos días de verano.




Besos y abrazos según correspondan.












domingo, 16 de agosto de 2015

...espero que estés bien


...mientras estaba tomándome un café, y releyendo algunos libros, me ha llegado un SMS a mi móvil:

"Hola christian, llevo bastante tiempo sin leer nada en tu blog, espero que estés bien".


- Estoy bien. Sigo vivo. Tengo que vivir, y tengo que vivir la vida para después expresar y describir todas mis vivencias.

Últimamente pienso mucho donde está el límite de las cosas. Es uno de los valores que ha perdido esta sociedad. En la Antigüedad la diosa Némesis era la suprema guardiana de los límites, aquellos que permiten conservar el secreto orden del mundo. Porque hay principios que no puede ser transgredidos; si lo hacemos, perdemos nuestra dignidad de personas. Hoy se considera sagrada la naturaleza y por eso estamos matando nuestro propio mundo. Ni se considera sagrada la persona, degradada por el sistema.

...ni es sagrado el amor, ni es sagrada la muerte, ni es sagrada la infidelidad que se apresura desatinadamente hacía el respeto humano, o se aplaza médicamente manteniendo una vida paralela y carente de dignidad humana.

Pero sigo pensando en lo siguiente: 

¿Cuál es el límite?

A mí también me gusta vivir al límite, pero todo tiene un precio, todo tiene un origen y un destino.


...tener más de lo mismo no es suficiente: el progreso ha de se consistir en ser mejores, en ser hombres más libres, más dignos, más justos, más solidarios. Veo a los hombres empeñados en ser más, no en ser mejores. Veo muchas conquistas materiales en el exterior del hombre, pero poco deseo de superarse a sí mismo. Lo veo aferrado a su creciente poder sobre el entorno, pero con poco poder ejecutivo sobre sí mismo. Para mí el progreso del hombre implica una vida interior más rica, más llena de vida realmente. La felicidad es hacerse plenamente lo que se es, luchar por conseguirlo. No me interesa la felicidad de este modelo de sociedad: prefiero una vida intensa a la felicidad idiota que quiere imponer poder.


<<Si un hombre fuera enteramente sabio, y careciese de ignorancia, sería destruido por su sabiduría. Por lo tanto, la ignorancia es saludable, porque significa la existencia continuada. La ignorancia es colaboradora de la filosofía en este sentido de alternancia, como se complementan el día y la noche>>.

(Rumi)

En definitiva, sé ignorante; pero recuerda, los hombres están empeñados en ser más, no en ser mejores.

Sé el mejor dentro de tus limitaciones...



PD: Siguiente post: El silencio de septiembre.