miércoles, 27 de abril de 2016

La guitarra de Lucía


Ella siempre se tiraba en mi cama. Siempre de la misma manera. Los pies hacia la almohada y la cabeza apoyada encima de mis piernas. Ella tenía 5 sentidos. Bueno, en realidad tenía seis, pero el otro era invisible para el ojo humano. 

Era el plan perfecto para un sábado por la tarde.

Mientras ella tocaba la guitarra con lindos matices, yo recreaba en mi cabeza un mundo libre. Aquella melodía tenía el poder de ausentarme del mundo real. Incluso tenía el poder de dominar mis miedos. No necesitaba justificaciones, ni demostrar nada a nadie para ser feliz. Aquella armonía acariciaba mi piel mientras yo tocaba su cintura hueca y barnizada. Perderse era la mejor opción para aquellos ojos que gritaban arte y buleria. 

Su cuerpo es mi inspiración. 
Deja de tocar y rompe mi silencio.

Ella cerró los ojos y puse en su piel lo que la mía gritaba.



miércoles, 20 de abril de 2016

Me gusta


No la conocía, pero a pesar de ello, me tenía presente en su día a día.

Ella siempre tenía un `me gusta´ en mis fotos. 

Yo le escribía cartas desde New York mientras veía nevar por mi ventanal. 

Estas letras no tienen esperanzas, pero no quisiera que mis sentimientos se quedaran sin fe. 

Sólo era un niño atrapado en sueños y fantasías, por favor, ven y emborrachémonos antes de malgastar nuestra juventud.

¿Quiénes somos?

Sólo somos sombras fugaces que recorremos espacios vacíos llenos de aire.


I





domingo, 17 de abril de 2016

`Qué´ y `Si´



'Qué' y 'Si' son las dos palabras menos amenazadoras que existen. Pero puestas una después de la otra tienen el poder de atormentarte por el resto de tu vida. 

¿Qué sí? ¿Qué si? No sé cómo continúa tu historia pero, si lo que sentiste entonces era amor verdadero, entonces nunca es demasiado tarde. Si fue verdadero entonces ¿por qué no ahora? Sólo necesitas el coraje de obedecer a tu corazón. Espero que algún día lo hagas. 


La gente desea creer en el amor. Y yo, no voy a ser menos. Ahora estoy en La Toscana. No es un sueño, pero la duda se entiende. Sencillamente, no hay libro de historia que no haga mención a este territorio. Esta bellísima región italiana fue patria de mecenas, exportadora de pontífices y cuna del máximo esplendor renacentista. Visitar la Toscana es recibir un golpe de exuberancia con la mano abierta.

Hay una frase muy típica por estos alrededores. Dice así: "Los hombres son como el vino, tardan en madurar". Y aquí estoy, madurando paulatinamente mientras te escribo cartas de amor. Creo que es la mejor manera de quitarme la espinita que llevo dentro de mí. 

No pienses que el amor es simplemente un estallido de hormonas. El amor es un ser sensible al que le gusta hablar de historias repletas de magia y momentos adorables. El amor no es inglés. Ellos no tienen ningún hueso romántico. El inglés es frío como el champagne francés.


Ella solamente bebía champagne en dos ocasiones. Cuando estaba enamorada y cuando estaba sola. Siempre era una buena ocasión para disfrutar de las burbujitas. Era un elemento esencial en su bodega. 

Por cierto, para servirlo, lo ideal es mantenerlo a una temperatura de 7º unas tres horas antes de abrir una botella. En caso de que no dispongamos de dicho tiempo, una buena alternativa es conservar el champagne en una bolsa con agua y hielo unos veinte minutos.

Uno de los mayores placeres de la vida es que te toquen el pelo y escribir cartas de amor mientras bebes champagne. De hecho, las burbujas me recuerdan a ese cielo estrellado la noche antes de partir a Verona. 

Me marché siendo viejo y llegué siendo joven. Aquel lugar me trasladaba a mi niñez. Era la ciudad más romántica de Italia. Es una ciudad preciosa que es mundialmente famosa por la historia de Romeo y Julieta escrita por el gran dramaturgo inglés William Shakespeare. Verona es la segunda ciudad artística por importancia de la región, después de Venecia.

Lo que destaca en Verona es la gran riqueza artística y cultural que hay incrustada entre sus paredes. Y hablando de paredes. Ahora voy a empezar a escribir una carta a Julieta.

Ya saben, cuando se habla de amor nunca es tarde...

'Qué' y 'Si', hazme caso...





Querida Julieta,










Envíame un email con una carta sobre tu vida amorosa. Julieta le ayudará y, a su vez, le inspirarás para escribir futuros post.

Atrévete....

cartacortaycompleta@gmail.com





lunes, 11 de abril de 2016

Otra vez Lunes



Creo que no se me dan bien los lunes. Creo que tampoco las despedidas.

Me pregunto si te acuerdas de cuándo hablábamos andando por Badajoz de vivir en New York y volar a Venecia, para beber vino francés, yo disfrazado de mago y tú de bruja piruja. Y me pregunto a quién coño querrías engañar tú de bruja piruja, con esa cara de geisha japonesa practicando yoga mientras cae el sol en cualquier otra parte del mundo. Me pregunto si sigues cantando todas aquellas canciones que hablaban de ti. Me pregunto si sigues presumiendo de tus chulas agendas y bolígrafos que pintaban corazones y caras con lenguas. Me pregunto si sigues tan verbenas o si eres más de quedarte en casa. Me pregunto si algún día coincidiremos y si me pondré nervioso al saludarte o si me dará lo mismo. Me pregunto si sabes que las dos opciones me angustian por igual. Me pregunto si sabes que la vida son dos cafés. Un café como el cortado que me acabo de tomar. Así que ya solo queda uno. Y tú te has subido a esa moto. Y tal vez no vuelva a verte en años.

Y me pregunto si sabes que eres mi jodida historia de amor. O mi historia de amor jodida.

Me pregunto si sabes que estoy escribiendo por ti, si sigues leyéndome y si te imaginas que cada vez que oigo una canción de los secretos me acuerdo de ti. Me pregunto si te sigo generando emoción, intriga y ganas...

Me pregunto si sigues creyendo en las casualidades. Me pregunto si sigues teniendo razones para dejar volar tu imaginación. Me pregunto si sigues pensando que lo mío son las palabras y no la magia. Me pregunto donde quedó esa chispa que encendió mi corazón. Me pregunto si sigues disfrutando de la vida y sigues sonriendo de verdad. Me pregunto si estarías dispuesta a desaparecer un fin de semana. Me pregunto si sabes que a veces te confundo por la calle con otras chicas y se me incendia algo en el pecho. Me pregunto si sabes que cada fin de semana me pido un Gin Tonic con Tónica Nordic Mist Blue para recordar tus ojos. Me pregunto si sabes que contigo me bastas y me sobras.

Me pregunto si seguirás oliendo a Ralph Lauren, si continúas diciendo que los perfumes huelen más en tus amigas que en ti.

Estoy sentado en mi mesa, que da a una gran ventana desde la que puedo ver gente fashion pasear por el barrio de SoHO. 

Estoy pensando que la peor manera de ganarse a una mujer es a base de cafés y Gin Tonics.

Estoy pensando en que se va a enfriar el café mientras te espero.

La verdad es que, echando la vista atrás, me doy cuenta de que esos Gin Tonics nunca llegan.

Bien, pues haciendo cálculos con mi asesor económico (es decir, conmigo mismo los lunes por la mañana), he estimado que tengo una deuda acumulada con usted de, aproximadamente, unos 50,20 € en café y 85,50 € en Gin Tonics.

Tal vez por este motivo, halla dejado de insistir... 

– Camarero, póngame la última... Debe estar al llegar.










domingo, 10 de abril de 2016

De eso se trata. De no perder interés.


De eso se trata. De no perder interés. 



Siempre he sido un chico inquieto y demasiado observador. De hecho, me preocupo día a día en sorprenderme y adquirir nuevos conocimientos. Si, ahora veo las cosas de forma distinta. Mi ser evoluciona y, por lo tanto, me condiciona a visualizar las diferentes posibilidades que me brinda el descubrimiento de nuevos conceptos, ideas, hazañas e historias... 

Os garantizo que no hay mayor satisfacción que aprender y vivir cosas nuevas. Francamente provoca en mí una continua inflamación de erección y deseo.

Me encanta la gente que me folla la mente. Quien lo probó lo sabe. 

No sé para qué cuento todo esto.

–Encenderé mi cigarro y me sentaré de nuevo en mi cama a inventar historias. Eso si, vuestras historias, no las mías. En realidad, siempre me ha sido más fácil escribir historias ajenas. Siempre huyo de la/mi realidad. 

Hace tiempo me dijo un maestro:

"La vida no es un sueño. No te duermas. No podemos volver la espalda, huir, cerrar los ojos, y saltarnos la verja interminable del horario, dejándonos llevar por cualquier cuento.

Ni siquiera podemos adivinarnos en las siluetas deformadas de los sueños porque ya no nos quedan sueños propiamente dichos. Nos incapacitaron para los sueños verdaderos. Desde niños nos han inoculado un sentimiento frío, de culpabilidad, que desemboca en la continua renuncia a lo que somos".

Pues eso, haz realidad tu sueño y aliméntate de historias inigualables. No regreses para contarme tu epopeya o propuesta indolente del indulto...

No quiero patrañas enternecedoras. Ya no me sobrecoge cualquier cosa. No vuelvas a pedirme que te escriba ni me pidas que vuelva, por favor. 

No seré rutina. Huiré. Avisada quedas... 

Y esa misma noche se hundió para siempre.

Nadie pudo salvarse,
ni Robinson Crusoe, ni Wilson....
ni Tom Hanks.

Sólo los sueños de los niños escaparon de las coordenadas infinitas en las que nos atrapan el espacio y el tiempo. 

Estaremos perdidos hasta que no sepamos diferenciar fantasía y realidad.








domingo, 3 de abril de 2016

Tiene un no-se-qué que me encanta




No se trata de un título escogido al azar. Es un avance informativo de lo que vais a leer a continuación. 


Todo, queridos lectores, todo empezó con el simple aleteo de una mariposa en mi interior.


Una desconocida capaz de parar tu vida.

No me lo puedo creer. Qué clase de broma es ésta. Noto que las piernas me tiemblan un poco. No hace nadie ningún gesto. 

Continúa el silencio. Oigo mi respiración.

Llueve.

Hacía tiempo que no escuchaba con atención la lluvia.

Miro por la ventana y ahí esta...

sin paraguas, sin abrigo, sin preocupaciones aparentes.

17:58 p.m.

Siempre sale a esta hora.

Cada día, a la misma hora.

Sentimientos.

Sentimientos que nunca reconocí y hoy me atrevo. 

Y estalla la tormenta.

Granizo. Tornados. Huracanes. Maremotos. Torbellinos. Tsunamis. Tifones. Inundaciones. Diluvios. Anticiclones.



La tormenta para de pronto. Un rayo de sol rasga las nubes.

Los novios se hacen daño, se relajan, entran en rutinas, discusiones y reconciliaciones...

Los novios se dejan y vuelven. 

Tienen momentos maravillosos y nefastos... 

Se juzgan, exigen, reprochan, se crecen, se creen imprescindibles y pierden. 

Los desconocidos se muestran poco a poco y descubren todo con la sensación única e irrepetible de todas las primeras veces. 

Se besan siempre por primera vez, se cogen de la mano por primera vez, hacen el amor por primera vez... 

Los desconocidos, se conquistan y se esmeran. 

Se ilusionan y proyectan. 

Dudan y se colman de incertidumbre. 

No hay desconocidos que se cansen de desconocidos porque sería imposible...


¿Novios o desconocidos? 

No sé. El caso es que tiene un no-se-qué que me encanta. 



La moraleja de esta historia es que nunca permitas que te jodan los sentimientos. 

La vida no se trata de sobrevivir a una tempestad, se trata de bailar bajo la lluvia.

Acuérdate cuando ella era una gran desconocida. 

Acuérdate cuando ella aleteaba en tu interior...


Acuérdate. Esa es la clave. Recordar las cosas que fueron forjando ese amor.



Seamos desconocidos que se conocen por primera vez, eternamente.

Porque al desconocer no recordaremos dolor, prejuicios, miedos o inseguridades...

Al desconocer, seremos libres de lo que fuimos y nos preocuparemos en quienes somos.

Por primera vez, seamos desconocidos que se quieren eternamente…



PD: ¡Que sí, que no, que caiga un chaparrón!