sábado, 23 de julio de 2016

Mujer sin miedo




Ella es dinámica y alegre. Es la representación simple de un unicornio. Si, es un ser especial y resistente a la magia; es inmune a los hechizos, a los conjuros y al veneno. Además, su magia le permite teletransportarte si ve la necesidad de huir de algún peligro.

Ella es así con los amigos, es de carácter noble, puro y muy espiritual. Su aspecto es joven y de aspecto intenso. Su amistad ha decidido enamorarte. Ya no tienes vuelta atrás. Es una persona que te dirá las cosas que no quieres escuchar. Si te equivocas estás perdido. No tienes opción ni segundas oportunidades. Para ella existe si o no. No le valen las medidas tintas. Si juegas con ella a los juegos de mesa es hasta el final. Sí, solo tienes dos opciones binarias. Como embarazarse. Como equivocarse. Como caer en la cárcel del Monopoly. Como ser infiel, o mejor dicho, desleal. En este caso, o le haces caso o no se lo haces. No hay punto medio. On y off. Blanco y negro. Ahora o nunca.



Y así es ella, un deporte de riesgo en donde te hará sentir momentos  intensos y cargados de adrenalina. Ella es una pesadilla que no te dejará dormir. Siempre tiene un plan perfecto para ti. Para vosotros. Para ellos. Para todos. Ella es de esas personas ingeniosas que siempre te convencerá; no por nada, sino porque sus planes molan mogollón. 

Para quién no lo sepa, decir que no hay nada mejor que echarse una amiga así. Sin límites de tiempo. Ella es como un fantasma. Jamás se irá de tu lado. Te conoce a la perfección y aparecerá en cualquier momento de tu vida para ayudarte a empezar de cero. Hay personas como ella que te ayudarán a superar esos miedos. 

Ella siempre me dijo que el 90 por ciento de las cosas a las que le tienes miedo nunca suceden. El miedo es una emoción con el fin de supervivencia, con el que podemos medir el peligro. Pero muchas veces nos pasamos la vida sufriendo por miedos infundados.

El miedo no existe en el presente, es una ilusión y, como tal, no tiene poder ni existencia real.


Ella siempre fue más de E.T que pipi lastrum. Siempre soñó con poder encontrarse un extraterrestre en su cocina a las 4 de la mañana. De hecho, piensa que algún día tendrá la oportunidad de compartir un momento paranormal en su vida. 

Yo prefiero no toparme jamás con una situación parecida. A mí me pasa y corro. Corro mucho. Muy lejos... como por ejemplo, debajo de mí cama. Bendito sitio. Hay lugares y verbos que te hacen sentir seguro. Por eso me encanta el verbo arropar. 

Espero que pasen buen fin de semana y desarropen muchas camas ajenas.

Por cierto, recuerden esta frase: "Las cosas que realmente te dan miedo son aquellas que te harán evolucionar".


Feliz sábado. 



















jueves, 21 de julio de 2016

No es solo una película



Si alguien desglosara mi cuenta de gastos al final de mes, rápidamente se daría cuenta de que éstos van a parar a: 



1) copas 
2) cenas en restaurantes caros 
3) barajas de cartas
4) libros
5) cine

Sí, me encanta el cine. Lo reconozco. Y no tengo remedio. Ni quiero tenerlo. Aunque debo confesaros que siempre me quedo dormido. O aún peor, que no vi Harry Potter, La Guerra de las Galaxias o Mulan. 

La cuestión es que ayer fui gustosamente al cine. Si, ayer miércoles fue el día del espectador. Y ahí estaba yo, sentado en la cuarta fila viendo Antes de ti.


Por cierto, está comprobado que lo medio-gratis no se valora. Con esto no quiero decir que quiten el derecho de ahorrarnos un par de euros. Estoy insinuando de que la gente es muy mal educada. No hay civismo social. Y después claro, pasa lo que pasa.

– Perdona, ¿os podéis callar? 
– Graaaciaaas (Con cierto retintín).

...Y después de ti, surgió el silencio.


Lo sabíamos todos; alguien, tarde o temprano, saltaría reclamando silencio en la sala. Y ahí estaba ella, tenaz y valiente. Una voz perfectamente equilibrada anunciando el principio del fin con pasión y humor.

Tengo absoluta debilidad por la gente justa. Esa chulería de barrio siempre puso blando mi corazón duro. Hacen que no me pueda resistir al gran loco que llevo dentro. Esa magia que hace transformar el escenario con impecable estilo.

En fin, yo paso. Si, paso de la gente mal educada.

Vayamos al lío. 

Resulta imposible no llorar en la película.

Eso sí, ahí estaban los chulitos diciendo: 

– "Cariño no llores, es solo una película".

Y perdone que os interrumpa (chulitos insensibles); pero no es solo una película

Antes de ti está basada en una novela de Jojo Moyes (2012). Es un drama romántico que nos cuenta la historia de Louisa Clark, una chica que después de perder su trabajo como camarera encuetra una última opción para llevar un sueldo a casa: cuidar de un parapléjico adinerado.

Después de ver dicha película me entraron ganas de comerme el mundo. Si, vamos a pasarlo bien, maldita sea. Vamos a comernos el mundo. Ahora. 


En cierta ocasión, mi bisabuelo, afamado por sus épicas historias en la guerra, me dijo una tarde lo siguiente: 

– Mira, Christian, lo único importante en esta vida, lo único que realmente importa, es que siempre trates de hacer aquello que te chifla. Por pequeño o insignificante que te parezca.


Y es curioso, pero tiendo a acordarme de esa frase con cierta frecuencia y con relativa frecuencia si estoy haciendo lo que realmente me chifla. Como por ejemplo, ir con mi chica al cine.


Pensaba esto esta semana:

1. Comer en restaurantes buenos con amigos

2. Descubrir sitios nuevos para tomar gin tonics

3. Planear viajes

4. Escribir

5. Salir con mis tíos de fiesta.



Siempre me ha encantado salir de fiesta y ver a esas tías tan sobrinas y, esas sobrinas, tan tías. 


Los tíos y tías son padres sin filtros. Así es. Son como los hermanos mayores. Eso hace que sean como amigos y puedan tener una relación increíble con ellos. Tan increíble que acaben por:


a) Ser los mejores confidentes.



b) Compartir perfumes, tacones y ropa.

c) Hacer locuras.

Y es que cuando se juntan las pijas, hippies y flamencas... la fiesta está asegurada. 

En fin, si las ven desearán invitarles a unos chupitos o pedirle al DJ la canción del verano para poder bailar con ellas.

Yo quisiera confesaros que ya las encontré. Y, aunque sea algo que odie, aunque vaya contra mis principios más sagrados, me acercaré al DJ y amenizaré la velada (sí, hay gente que sigue diciendo velada) y le pediré la canción del verano, así por lo bajini y mirando de reojo a esa sobrina tan tía. 

Beso de película a ella y abrazos generosos para vosotros.

PD: No planifiquen. Los mejores planes son los que se organizan dos horas antes. 

Amén.









lunes, 18 de julio de 2016

Lágrimas de sal


Yo no estoy hecho para las derrotas. Hoy tengo esa jodida y amarga sensación de que todo va a salir mal. 

Hoy me la suda una mierda el mundo. 

Tengo miedo de no cumplir más años y morir de desamor. Tengo mucho miedo. Joder, quiero calmar esta situación.

Hoy escribo con lágrimas de sal. Nadie más las verá. De hecho, quedará en este mar de recuerdos.

Y te puedo jurar una cosa. Yo, que me enamoré de sus alas, jamás te las voy a cortar –le dijo la razón a mi locura–.

Porque sin amor todos los besos saben a lo mismo. 

Y sí, antes de arrojarme al abismo, lancé el corazón para comprobar su profundidad. Por eso me enamoré.

Y ahora estoy en un pozo sin fondo; o mejor dicho, en un fondo sin pozo.

Yo no le tengo miedo a las alturas, le tengo miedo a la oscuridad de este suelo.

Y aquí estoy. Prestando atención al eco de mi interior. 

¿Alguien sabe dónde está la salida?

Mientras alguien viene a rescatarme empezaré a gestionar mis sentimientos. A ordenar mis defectos por grado de gravedad. A ser mejor hijo, amigo y amante.

Una caída más y aprendo, lo juro.

En fin, odio cumplir años.


Y no hay nada mejor que afrontar el cumpleaños con una gran fiesta. Con familiares y amigos. 

Hoy nadie podrá con nosotros.

Porque no. Porque aún no ha venido el cumpleaños que pueda con nosotros. Porque esperamos a los problemas con traje de luces y a puerta gayola. Porque, como el mimbre, antes partimos que doblamos. Porque el cielo no caerá sobre nuestras cabezas. Porque pueden matar al soñador pero nunca al sueño. Porque nos caemos para levantarnos.

Porque todos los días sale el sol, chipirón. Porque siempre nos quedará Sevilla. Porque bailaremos bajo la lluvia. Porque somos salmones nadando a contracorriente. Porque mientras nos queden reinas en el tablero, no hay temor al jaque mate. Porque no hay días feos, sino copas de menos.

Si lees esto ya sabes que debes hacer...

Sacarme de este fondo sin pozo y agarrarme de la mano y perderte conmigo toda la noche.

Sin importar el pasado ni la opinión de los demás.

A veces llega el momento en el que hay que hacer lo que hay que hacer.

Y eso voy hacer....

Emborracharme de amor del bueno, por supuesto. 













domingo, 17 de julio de 2016

La bocanada más importante del año



En una horas vuelvo a soltar la bocanada más importante del año. 

Los cumpleaños generalmente coinciden con la fecha de tu nacimiento.

La llegada de esta fecha tiene distinto significado a medida que uno va avanzando por la vida, ósea, va desbloqueando niveles. Para que te quede claro, la vida es un juego.

Cuando eres pequeño, la fecha de tu cumpleaños es el mejor día de tu vida, lo esperas con ansias porque tienes el deseo de que todos tus amigos y familiares traigan el regalo perfecto.

La idea era invitar a muchos amigos. La fórmula era sencilla:

Muchos amigos = Muchos regalos

Cuando creces te das cuenta que el mejor regalo es cumplir años.

Mi misión a partir de mañana será demostrarle que cada día mereció la pena. Cada día. Cada hora. Cada segundo. Cada instante. A pesar de la complejidad de todo, tendré paciencia y le aportaré cosas sencillas pero irrepetible.


En el fondo, siempre habrá un lugar nuevo para descubrir. La clave será encontrar esa chispa que le haga soltarse la melena a todas horas.


Más que nunca se me ocurrirá mil locuras para sacarle mil sonrisas. Le daré razones para confiar en sus posibilidades.  

Trataré de mejorar en su compañía y  conoceré su versión original; conociendo así todas sus manías, debilidades, caprichos y, sobre todo, su canción preferida. Melodía que le hace pensar, sentir y reír otra vez.

A lo largo de la vida entran y salen muchas personas. Unas se queda más tiempo. Otras menos. Pero al final, la única persona que pasa el resto de la vida contigo eres tú mismo, por eso conócete, acéptate y quiérete.

Porque si te quieres.... te querrán. 



...Y dejo atrás, por unos instantes, mis problemas. Mis agobios. Mis neuras. Mis dudas. Mis vértigos. Mis errores. Mis horrores. Mis promesas incumplidas. Dejo atrás el pasado, el presente y el futuro. Dejo atrás el sábado, el viernes, el jueves y el martes. Dejo atrás los meses e incluso el miércoles. Dejo atrás las estaciones. Dejo atrás la luz y la oscuridad sin importarme quién gane. Lo importante es estimular la imaginación. No tener miedo al miedo. No abusar de las confianzas y dar las gracias. 

No tengo recetas mágicas pero si tengo un truco:

El truco para mantenerse a tono física y mentalmente era, sencillamente, hacer cada día una flexión más que el día anterior. Cada día. Una flexión más que el anterior. Batir cada día su límite por pequeño que fuera. Y el día que no puedes cumplir, volver a empezar. Y esta férrea disciplina, esta forma de superarse poco a poco cada día, lo aplicaba a todas las facetas de su vida. 

Me gusta ser de los que creen que llegará el día en que veamos nuestra vida desde la distancia correcta y entendamos cómo todo tuvo sentido. 

Lo bueno de cumplir años es que te da 365  oportunidades más... 





jueves, 14 de julio de 2016

echo de menos tus conversaciones


Aquí estoy de nuevo. Escribiendo mucho de vosotros y bastante poco de mí. 

Me encanta estar solo en casa. Son momentos de reflexión. Momentos que no quiero compartir con nadie. 

En estos momentos de soledad me gusta hacer listas. Me chifla. De lo que sea, pero listas para ir cumpliendo en estos meses de verano.

Es tiempo de sal, sol, guitarra y arena. Es tiempo de rodearte de gente atractiva y hacer cosas atractivas en sitios atractivos. Si, seguir la filosofía del fotógrafo americano Slim Aarons. 

A medida que voy tecleando, te voy recordando. Y quisiera decirte que echo de menos tus conversaciones. Quiero hacerte saber que no quiero ser un hombre de provecho, yo quiero ser escritor y encontrar la inspiración en tus besos para poder escribir historias inventadas de aquel hombre perfecto que te buscaba a deshoras...

Es tiempo de bailar bajo el sol de tu sonrisa adornada. Es tiempo de no rimar y acercarme bailando a tus pechos sencillos y con encanto. Es tiempo de volver a la inocencia de los principios perfectos. Es tiempo de tener ojeras de tanto trasnochar escribiéndonos en Facebook e Instagram. Es tiempo de volvernos a encontrar y recomendarnos libros y películas. 

Yo no quiero ser tu salvador, porque no creo en la salvación, creo en la salivación de mi boca hacia tu vientre mientras recibimos una visita inesperada del amanecer.

No te asustes, pero quisiera decirte que echo de menos tus conversaciones y, por supuesto, tu salvaje mirada. Y si no me crees mira mi sonrisa y deja que hable ella, o mejor, la tuya al leer esto.

No soy un hombre perfecto, solo un escritor inestable que busca lo perfecto. Y aquí ando, sentado y escribiendo con tinta roja, como no podría ser de otra manera. No soy perfecto pero busco lo perfecto. Soy un chico joven que busca el caos que me ofrece el vértigo de elegir lo indomable, porque con miedo se cierran mejor los ojos. 

Y es hora de dormir un poco, para soñar más y dar valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Me marcho. Voy a sustituir las letras por la acuarela. Voy a pintar un sueño de Van Gogh sobre las estrellas de un poema de Benedetti, y una canción sobre Lana del rey.


Te espero en Manhattan junto a Slim Aarons.










viernes, 8 de julio de 2016

Quiero ir a la Toscana



Hoy he vuelto a ver otra película de la Toscana. Joder, al final voy a tener que ir. Siempre he pensando que quién me busca al final me encuentra, comprobado. Vaya que si me encuentra,  claramente.

Todos hablan maravillas de la Toscana. Es el típico amigo guay que todo el mundo tiene. Con el que cuentas siempre para ir a todos lados: De compra. De cena. De fiesta. De viaje. En fin, a todos lados. 


Todos dirán de él que es un golfo italiano
que querrá aprovecharse para conquistar a tus amigas
que se irá de un momento a otro mientras tú te despistas
pidiendo una copa.
Llamadle cabrón, pero todas las chicas se acuestan con él. 

Si aún no os atrevéis a llamarlo yo puedo ayudaros
que he vivido toda la vida buscando el máximo resultado 
con el mínimo esfuerzo.

Un día entré con el italiano en un bar. Pedí una copa y, en décimas de segundos, volvió a pasar la historia de siempre. El italiano desapareció. Pero no me fui a casa. Me quedé. Eso sí, aprendí a ser interesante. Me puse a conocer a gente, por las redes sociales era fácil, era sencillo mantener el aura de misterio, y todo el mundo sabe tus intenciones, como en los bares, y aún así, sigue... porque no quieren admitirlo, pero quieren lo mismo, quieren sentirse deseados, que los lean y alimentar su ego, y aquí estoy, en medio de un nuevo post, queriéndome sentirme querido y deseado. 

Y si habéis sido tan valientes de seguir leyendo pronto tendréis algo parecido a una recompensa. Eso si, espero recibir un Gracias, Chris.

He creado entre la gente serias dudas.
–¿Será todo real lo que escribe? 
O tal vez utiliza filtros. No se asuste. 

Solamente puedo deciros que un día, uno cualquiera, entrarás a un bar y se te presentará alguien que marque el antes y el después en tu vida, realmente especial, alguien que ocupa todo tu tiempo, que hace que mires todo el tiempo el móvil en busca de notificaciones nuevas. Un día simplemente el Italiano será conquistado y querrá irse a la Toscana a declarar su amor. Porque todos somos italianos hasta que se nos presenta París regalándonos un viaje a Toronto.



Y así estoy yo por ti, Toronto perdio... 




martes, 5 de julio de 2016

La encontré en mi cama


Hoy me he encontrado la mujer perfecta al lado de mi cama. No sé como sucedió. 

¿Tal vez un acto de magia? 

Supongo que a medida que vaya escribiendo iré recordando y encontrando respuestas a dicho asunto. Lo cierto es que está en ropa interior y revisando los whatsapp en mi cama. Está relajada y cantando la canción de moda, Calvin Harris- This Is What You Came For. 

Es tímida y sencilla; de hecho, su tranquilidad me aporta armonía y serenidad. Hemos debido de pasar una noche loca y perfecta.

Es hora de dar al botón del "pause" y mirar al horizonte de mi cuarto por encima de la pantalla del portátil para observarla e inspirarme. 

Tengo tal cantidad de información en mi cabeza que me recuerda a un océano de conocimiento. 

Y ahora suena una nueva canción, Alan Walker-Faded. 

Estoy empezando a a recordar cosas (...)

Ayer entorno a las 23:00 h cogimos un taxi y nos fuimos a cenar al restaurante de moda, 39 siete, situado en el principio y en el final del Puente Real.

Nos sentamos a eso de las 23:26 h y sin más demora nos pedimos una botella de vino. Un vino blanco y de paladar seco. La ocasión lo requería.

Poco después el camarero escuchó nuestros gustos y seguidamente nos  recomendó muy amablemente las diferentes alternativas para cenar. Después de tantas dudas encontramos la combinación perfecta. Nos obsesiona acertar continuamente con todas las decisiones que tomamos. 

Lo cierto es que el lugar tenía unas vistas muy americanas. Nos invadía la magia de la noche y la iluminación azul eléctrico de los 28 barrotes que sujetaban el paso de Valdepasillas a la Urbanización Guadiana.

Pero no hablaremos tanto del entorno. Volvamos a ella.


Ella hacía sentirme desinhibido del mundo. 


Déjame que te cuente, ahora que se acaba de terminar la botella de vino, que tengo vértigo a caer.

Déjame que te cuente que yo saltaré por ti, porque desde que te conozco siento tener la capacidad de volar, reír y caer en buen recaudo. 

Déjame que te cuente que mientras duermes se me vuelca el estómago. 

Te escribo estas líneas para decirte, simplemente, que admiro todo esto. Sí. Admiro esa forma tuya de obviar el peligro, esa fuerza y esas ganas que siempre tienes de hacer cosas. Esa mezcla de valentía y locura en proporciones similares a las del Gin Tonic perfecto.

Son la 00:21 y es hora de darle el último trago de vino mientras rebaño la cuchara de ese maravilloso postre. Tarta de chocolate con trocitos de galletas.

Ñaaam. Mmmm.



Es importante vivir así. Creo que va a ser mi único propósito para el verano 2016. Vivir y comer mucho chocolate.


Y llegó el momento que más inesperado.


El dueño se sienta en mi mesa y empezamos a charlar sobre vinos, magia, viajes y, finalmente, sobre el por qué de 39 siete.


Y no tardó 39 segundo para decirme: 

¿Quieres subir con tu chica al último piso del edificio S.XXI?

Y mi boca no tardó ni 39 milésimas de segundos en decir: Si, quiero.



Y ahí estaba yo con ella. Era la 1:00 de la noche y estaba en la última planta. Con la chica que más me gusta y Ginebra premium american en mano.


¿Y qué pasó?

Digamos, en términos muy simples, que saltamos y volamos...











lunes, 4 de julio de 2016

Cría cuervos y te sacarán los ojos


Conscientemente pienso en todas aquellas personas que he ayudado alguna vez. Dicen que hay que hacer las cosas sin esperar nada a cambio, pero a veces se me va la vida esperando un: Gracias.

Supongo. Supongo que algún día llegará. Pero supongo que ya será tarde. Y por suponer, que no quede. Y supongo también que me quieren por lo que soy y no por lo que vaya o no vaya a tener. Supongo mal, al menos, eso creo. Esto se va llamando mordisquear la mano que mece la cuna y me da de comer. 

Quiero suponer y supongo que la vida me está enseñando a desengañarme de algunas personas. También sé que no seré capaz de olvidar. Imagino que la gente es buena hasta que un día deja de serlo. Todo lo demás tiene mentira, o mejor dicho, falta de sinceridad e interés.

Algún día mirarás atrás y todo habrá pasado.

Algún día todo esto será historia.

Somos máquinas programadas para pasar página.

Verdaderos animales del olvido.

Y como decía mi abuela, cría cuervos y te sacarán los ojos.

Y sigo creyendo que algún día llegará ese Gracias.

Mientras tanto, seguía resignado, como los polis de las películas cuando tienen que entregar sus placas y sus pistolas.

Desconfíen, siempre desconfíen. 

En lo que sea. En lo que les hagan.

Como locos, como niños, como si les fuera la vida en ello.  


PD: Y recuerda, soy mago pero no tonto.

















viernes, 1 de julio de 2016

Un columpio colgado del cielo


Estaba colgada. Al menos eso decían los que no le conocían. Ella tenía un sueño loco, volar. 

Hoy era su día. Por fin sonreiría. Su corazón se le quedaba pequeño al ser encogido por sus nervios. Y sin embargo, lo hizo. Saltó al vacío. Vértigo lo llaman. Yo lo llamo saltar hacia lo inevitable. 

Me da miedo tanto talento sin exprimir. Me da miedo no ser lo suficientemente bueno para ella. Me da miedo a influirle para bien. A ayudarle a vivir. A darle claves de volar con criterio propio. A construir espacios vitales en el aire. Y si me da miedo depender de algo, imagínate depender de alguien que sabe volar.

Creo. Hoy de verdad, creo. Mañana no lo sé, me lo vuelves a preguntar. Pero hoy sí vuelvo a creer en el amor. Que sí, coño, que me he enamorao. Y si suena muy cursi os jodéis. Hoy creo. Y por ello, he vuelto a fabricar unas nuevas alas que brillan y sonríen. Llámame radical, pero estoy ansioso por volar hacia un mundo mágico. Si, creo en la magia sin trucos. Nada por aquí. Nada por allá. Y de repente, todo lo demás. Y si mañana me estrello no pasa nada, sabré que ha valido la pena volar un instante contigo.


Te escribo desde mi habitación. Cuanto más te escribo, más me acerco a ti. 

Cruzaste mi cielo y, de repente, todo cobró sentido... 

Y es que cruzaste mi cielo para suspirar y sentir la luz del deseo.

Ven, te mostraré mis debilidades para que vueles junto a ellas. Vuela. Vuela mucho. Vuela todo lo que puedas. Vuela y rompe este silencio de miradas que nadie más ve.