martes, 23 de agosto de 2016

Otra prueba de mierda

Escucha. Y no a mí, sino a ti. Es el mejor consejo que alguien te podrá dar jamás. Abre la ventana y deja que entre el aire fresco. Escucha el rugido del aire. Abre tus orejas y escucha el mensaje que tiene para ti. Escucha todo lo que te dice.
Estoy perdido últimamente. Aún me queda mucho por aprender, pero te aseguro que me resulta apasionante preguntar y desvelar secretos que te cambiarán la vida. Unos lo llaman iluminación, otros revelación,  y yo lo llamo "sed".
Y ahora tengo sed. Tengo sed de aprender y no sentir esa jodida sensación de ahogarme dentro de un vaso de agua. 
Estoy susceptible, lo sé.
Y ahora qué. Preguntarás. Pues eso, aquí estoy, en medio de la nada con la ventana abierta y escribiendo un nuevo post. Era necesario. Es bueno abrir la ventana de vez en cuando y airearte de nuevas ideas. Necesitaba ordenar el tiempo con el espacio y proyectar la llamada de la luz en mi trastero de ideas.
Y la idea es hacer cosas que nunca me atreví. Por ejemplo, un tatuaje. No es casualidad. Es querer hacer lo que nunca me atreví. 

Es momento de ponernos cara. Hace tiempo que nos conocemos, y aún así, nunca me he atrevido a plantarte cara. Maldito cobarde soy. 


No me importa que sepas que te tengo miedo. De hecho, me gusta que lo sepas. No es una amenaza. Solo quiero que sepas que mañana me voy a enfrentar a mi mayor pesadilla. Eso sí, si sale todo bien, tú serás quién me recuerde día a día aquella maldita etapa. 


No hay nada mejor que matar el dolor con más dolor...

Necesito invierno y volver a ver New York. Siento las ganas de poder ver por la ventanilla la nieve caer. Necesito últimamente buscar la manera de enfriar mis pensamientos.

Si me muriese hoy mismo dejaría tantas cosas a medias. Frases que jamás supe ni pude acabar. Te voy a querer para toda la. Te voy a hacer la mujer más feliz del. Lo nuestro nunca se. Por qué no nos. Hasta cuándo vamos a. Yo nunca más me volveré a. Cuando quieras yo te. Jamás nos separará ni nada ni. Qué hace ese hombre en tu. Mírame a los ojos y dime que. No eres tú, soy. Es la primera vez que me.

El tiempo es implacable, el tiempo no espera a nadie.

A mí, personalmente, me encantaría poder leer todos los libros que se han escrito, todos, desde el primero hasta el último, pero no se puede, es imposible... porque no hay tiempo.

Me encantaría poder ver todas las películas que se han rodado, todas, desde las más buenas hasta las más malas, pero es imposible, no se puede... porque no hay tiempo.

Me encantaría, no sé, viajar a todos los países del mundo, hablar el máximo número de idiomas posible, practicar todos los deportes, incluso tomarme un café con toda la gente que he querido, con toda la gente que quiero, y con la muchísima gente que seguramente querré...

Pero no se puede... porque no hay tiempo... no hay tiempo.

Por eso, si me muriese hoy, tendría por un lado la tristeza de dejar de mirarte a los ojos para toda la eternidad. Pero por otro, sería feliz por haberte disfrutado aunque sólo fuese unos días. 

En fin, a qué esperas. Sí, tú, no leas hacia otra parte. Mírame a las letras, que te estoy escribiendo a ti. Hoy me apetece cogerte por las solapas y sacudirte hasta despeinarte las cejas. Que a qué esperas, digo. Que igual no te has dado cuenta, pero desde que naces se te va la vida. Que igual no te has parado a pensar, que ya estamos en tiempo de descuento. Que el día menos pensado, alguien o algo nos dice que ya está. Que un día te vas, coño, que ese día podría ser ya.

No me digas que vendrán tiempos mejores. El mejor momento para hacer las cosas es ahora. No porque ahora sea mucho mejor que antes o después. Es porque es el único momento que realmente tienes. Lo demás es mentira. Lo demás vete tú a saber si volverá. Que no, que no te estoy diciendo que aproveches el tiempo, sino que dejes ya de esperar. Ni carpe diem ni leches. Que espabiles. Que venga, vete.

Baila. Canta. Besa. Bebe. Fuma (excepto la gente que quiero). Haz el amor, pero del duro. Haz nuevos amigos. Molesta al Dj y pide tú canción favorita. Incordia a chancletazos al pretendiente de tu hija en medio de la discoteca. 

Pues eso, no dudes en hacerte muchos selfie e irte a la sombra para retocar y ver los filtros de istagram bien. Hoy es el día. Pide un deseo mientras miras las estrellas pasar. Pero el deseo hazlo realidad hoy, mañana será demasiado tarde. No hagas promesas difíciles, sino imposibles. 

Recurre a la magia, pero por favor, ensaya antes. 
















martes, 2 de agosto de 2016

Hemos empezado agosto


Para los médicos, el tabaco es malo y hacer deporte es bueno. En mi opinión creo que todo es saludable mientras uses la cantidad perfecta. Creo que todo es cuestión de equilibrio y dosificar bien las cantidades. Siempre he creído en el término medio.

Y perdonen que les recuerde que estamos a mitad de verano. No se asusten y corran. Traten de hacer buenos planes y encontrar el grupo de amigos perfectos para regalaros entre vosotros fiestas perfectas. Cenas perfectas. Conversaciones perfectas y, por supuesto, regalarse entre ustedes canciones que aprendan más del estribillo que todos esos años en un aula. 

Por cierto, hablando de música. Me gustaría recomendarte una película: Begin Again. Aunque eso sí, sólo se la recomiendo a quién le guste la música.

Y volviendo al verano. Si eres de los que te fuiste de vacaciones en julio (como yo) y vives en una ciudad (como yo), sabes que te toca un largo mes de agosto en una ciudad mayoritariamente fantasma. Puede que alguno se escandalice, pero qué queréis que os diga, a mí me chifla. Disfruto andando por la calle sin tener que esquivar a alguien a cada dos pasos. Me encanta poder perder el rumbo y descubrir nuevos lugares para cenar y recomendárselo a mis amigos.

Y aunque perdamos el rumbo y nos repitamos lo contrario, no nos podemos olvidar del objetivo final que todos aspiramos: amar el presente y futuro, y dejar de querer en pasado.

"El amor no tiene nada que ver con lo que tú esperas obtener, sino con lo que tú esperas dar, que es todo".


A mi juicio los veranos nunca son malos.

Hay veranos de fuerte aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son.

Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un verano tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado egos y nuestros apegos. 

Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje. 

Una buena amiga (de esas que abrazan en lo más alto de un rascacielos) siempre me dijo que:

"La vida no se forman de momentos, sino experiencias vividas". 

Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad de poder hacerlo. 


Lo poco que me queda de verano lo voy a dedicar a aprovechar las oportunidades que me brinda la vida y a escribir lo que me apetezca un martes cualquiera.

Eso sí, tengo claro que lo que nos ayuda a seguir adelante es pensar que algún día, después de tanto esfuerzo, nuestras vidas serán felices para siempre.

Y es que contigo aprendí que todo cuenta. Porque el que quiere, puede. Y si quieres el doble de ganas, ya ni te cuento. Porque los años pasan. Y aunque no estoy conociendo ninguna ciudad nueva si que estoy conociendo mucha gente nueva.

Porque cuando los años pasen y vuelva a tener una noche de insomnio de verano, recordaré todas aquellas hazañas que hacía en el verano del 2016 y dibujaré en mi cara una sonrisa y pensaré "que bien he aprovechado los años y como lo he pasado" y eso me animará a seguir así.


PD: ;).