miércoles, 31 de mayo de 2017

Un beso, la chica de negro.


Era de esas chicas que tardaban en llegar. Mesa para cuatro, a las 22:00h. Tres amigas llegaron juntas, pasando directamente  al reservado. Les ofrecí un aperitivo con vermú mientras esperaban a la cuarta. 

Colocaron los bolsos en los respaldos, se acomodaron y retocaron los labios con la cámara del móvil, comentaron en susurro y entre risas que tenía la bragueta abierta. Con los nervios la subí tan rápido que experimenté un pellizco en mi querida amiga p....

A las 22:21h llegó la cuarta chica, mayor que todas ellas aunque mejor conservada, muy delgada, la frente ancha y bronceada, y uno de esos vestidos negros y cortos que cortan la respiración. Se notaba una chica muy segura de ella misma. 

Saludó a todas ellas y me pidió agua con gas.

ENTRANTES.

Ensalada de pollo con granos de nueces y mostaza, recomendada por el maître pues ya estamos en temporada de operación biquini. Una de ella, por cierto, muy educada, me preguntó que platos podrían pedir para compartir.

Perdóneme, soy nuevo, de hecho, hoy es mi primer día. Consultaré con el maître.

Sois de lo peor, sonrió la chica del vestido de negro. Todos hemos tenido un primer día. Lo importante es las ganas que le pongas, y el chaval no lo está haciendo tan mal. 

Interrumpí la conversación y sugerí.

PRIMER PLATO.

Anguila ahumada con salsa de rábano y Kartoffelsalat con un toque ligero de picante, para marcar un contraste con la ensalada. Ninguna entendió nada pero todas insinuaron que sonaba muy sugerente. Aceptaron y en 7 minutos empezaron a disfrutar de aquel plato envolvente y lleno de magia.

Empecé a caerles bien. Era el momento de un vinito. Retiré el primer servicio, y tras apartar las migas del mantel, rellené las copas de un Rioja.

SEGUNDO PLATO.

Me adelanté a la jugada diciéndoles: ¿Chicas, os dejáis sorprender? Se miraron, rieron y esperaron mi plato estrella. Ante la espera todas hablaron de donde ir después. Todas querían una noche desprendida en alcohol y bromas topadas con buen humor.

Me van perdonar chicas, pero no me queda Rodaballo salvaje grillé. Lo he sustituido por pichón de Bresse asado con jugo de trufas. Muy rico y jugoso. 

POSTRE.

Volcán de chocolate con caramelo. 

LA CUENTA, POR FAVOR.

Y tras pagar con dinero efectivo, se marcharon en busca de buena fiesta. Eso si, entre aquellos billetes había una nota.

Hola chico nuevo, soy la chica impuntual. El teléfono mío espera un sms tuyo esta noche.

Un beso, la chica de negro.




Y así empezó mi primer día. 


Continuará...








jueves, 6 de abril de 2017

Quiero una camiseta con besos

Después de mucho tiempo vuelvo a escribir(te). La primavera trajo de vuelta aquel recuerdo con olor a Christian Dior. Aquella fragancia era un acorde musical, un beso robado en la noche más estrellada, una mirada reflejada en el agua, un abrazo que te invita a despertar.

A veces me convierto en aire. En un fluido que se propaga entre la luz y avanza por todas partes. Soy indomable y te persigue hasta degustarte. Tú eres la culpable de impregnar todo tu elixir en mi cuerpo. Tú eres la causante de emborracharme y dejar mojada mi piel. Y lo notarás cómo penetras en lo más hondo de mi todo. Porque a veces me convierto en olor para deslizarme por tus cabellos de chocolate puro. Soy un fluido sexual y placentero que te hace revivir. 


Quiero una camiseta con besos. De esos que saben callar. Y hablo de tú y yo, como sí realmente hubiera habido un nosotros. Sin embargo, mi corazón está demasiado roto para besos rectos. Y hablo de picos. Si, hoy te lo cuento. Quiero besos de esos que no siguen un patrón. De los que van despacio y a la vez rápido. A los que te quitan la respiración y tardas en recuperarte.


Quiero una camiseta con besos para que no me afecte el tiempo. Porque el tiempo siempre es escurridizo. El tiempo es tan fino que se dispersa hasta quedar libre y adentrarse en el mar. Porque el ayer se forma grano a grano. Y molécula a molécula, forman una duna repleta de sentimientos y pensamientos. 
Hoy quiero disolver la vulgaridad de la sal con el descaro de la muerte. Porque quiero más mañana de sol. Porque quiero besarte hasta quemarme los párpados. Porque quiero más tiempo para poder escribirte. Porque quiero olerte hasta compartir cama contigo. Porque quiero que sepas que más allá de esta locura hay un razonamiento lógico. 



Quiero una camiseta con besos para besarte constantemente,

cada instante, contra ese instinto que dice:
“consume o estarás extinto”.

Calla y bésame.
Calla y consume estos besos buenos y baratos.

Bueno… no tan baratos.

En fin, bésame y vive algo distinto. No dejes que el mal tiempo te afecte, porque siempre nos guarda y guardará algo no tan jodido, como por ejemplo, una camiseta con besos y recuerdos míos.

El A rte es así, clar o. 




miércoles, 29 de marzo de 2017

Poquito pero bien


Ayer asistí a una conferencia de estas que te hacen pensar. El conferenciante y la conferencia estaban enfocados hacia la felicidad. 

Una de las cosas que aprendí fue la importancia de orientarse hacia dentro. Es decir, encontrar soluciones en nuestros problemas y no culpabilizar a cosas externas. 

"Vaya porquería de día, la espalda no me deja disfrutar de este maravilloso día".

"Estoy gordo por culpa de las comidas de mi madre".

"Qué aburrido es mi trabajo, mi jefe es un pedante".

Buscamos siempre la solución en el exterior, cuando en realidad el problema habita en nosotros mismos. Perdona que toque tu sensibilidad, pero la realidad es otra distinta a la que tienes pintada en tu cabeza.

– Si estás mal no es por el dolor de espalda. Pregúntate realmente que te pasa. 

– Estás gordo porque no haces ejercicio y estás comiendo entre horas chucherías, chocolate y comida basura. 

– Tú haces que sea aburrido el trabajo, no tu jefe. 

En los últimos años he conocido muchas personas que decían:

"Mi pareja es muy aburrida, nunca me propone hacer nada, siempre tengo que tirar de él/ella". 

Si no paras de coquetear, que no te resulte tan extraño que al final acabes viendo a tu pareja un/a aburrido/a.

No puedes permitir que tu pareja sea divertida y fiel cuando solamente haces retroceder cada vez que le escribes o quedas con ese chico/a.

Quiero recordarte que las casualidades no existen. 


Con aquellas experiencias aprendí que la lectura no debe ser una imposición. El placer no es obligatorio, el placer es algo que buscamos. 

Nada hay más horrible que estar peleándote con un libro que estás odiando con todas tus ganas a medida que lo lees. Una de las pocas cosas que tengo claras en esta vida es que si estoy con un libro que, por cualquier motivo, me está resultando espantoso, lo cierro y me pongo con otra historia. Sin ningún remordimiento. Lo confieso: soy un abandonador de libros.

Aprende andar ligero. 

Un día San Francisco de Asís dijo lo siguiente: 

"Cada vez necesito menos cosas, y las pocas cosas que necesito, cada vez las necesito menos".

Estamos obsesionados siempre con tener lo mejor:

– Tener un cuerpo perfecto.
– Tener el mejor móvil.
– Tener el mejor coche.
– Tener las zapatillas más chulas del mercado.
– Tener una casa bonita.
– Tener a la pareja perfecta.
– Que nuestros hijos saquen maravillosas notas.

Si convertimos esas necesidades en absolutas tendremos un problema. La fuente de la felicidad no está en tener más o mejor. La felicidad consiste en disfrutar el momento y no convertir nuestros pensamientos en esenciales.

Deja de aparentar y disfruta de lo que eres y tienes.

Si el camarero tarda en servirte... no te enfades. Disfruta de esa conversación que tienes. Del paisaje. De los niños que juegan a tu alrededor.

Y si por casualidad no te atiende, no te preocupes. Recuerda que te sobran unos kilos de más. 

En fin, decisiones. Nos pasamos la vista tomando infinitas decisiones.
  
Debemos reaprender y apreciar lo que nos rodea. Gozar el momento y valorar lo afortunados que somos por vivir en un país desarrollado. Estamos acostumbrados a que las cosas deben ir rápido y bien. 

Queremos alcanzar la meta sin haber empezado aún el camino. La clave de la felicidad es disfrutar del camino y no la meta. 

El éxito reside en hacer pocas cosas pero bien. 

En fin, no sé que haces leyendo esto. Pero gracias por leerme.

Yo hoy me he levantado con ganas de golpear la mesa y comerme el mundo con pan. Y luego, que salga el sol por donde quiera.

Tengo auténtica debilidad, desde mi más tierna infancia, por comer a media tarde pan con chocolate. Siempre he pensado que es la merienda perfecta. Es el elixir de la eterna juventud. Y siempre acabo volviendo a su lado. Tarde o temprano. Creo que es pura obsesión.

En resumen, no alimentes las penas y nutre tus días de pan y chocolate del bueno. 









lunes, 27 de febrero de 2017

El tiempo que no tengo me lo dedico a mí.

El tiempo que no tengo me lo dedico a mí. Lo reconozco, tengo una personalidad un poco adictiva. En el sentido que cuando pruebo algo y me gusta, soy muy pesado con eso. Desaparezco. Me dedico 100% a esa actividad. Me gusta la gente que sea así, que me quieran transmitir sus pasiones. 

En los últimos meses he estado desaparecido. En el fondo, lo necesitaba. Por eso, el tiempo que no tenía para los demás, lo tenía para mí. En todo este tiempo he visitado nuevos restaurantes. He conocido a gente nueva. He leído libros nuevos. He aprendido ahorrar dinero. He sentido el miedo de perder a alguien. He escrito. He recorrido y fotografiado nuevos parajes. He ensayado y construido nuevos efectos. He aprendido a saber medir la distancia y cogerle la medida a las redes sociales. Pero bien utilizado y con un timeline interesante. 

Creo que me voy a marchar –le dije a mi conciencia.

-Buena idea, me dijo. Mañana deberías empezar en serio. 

-Sí. Gracias. Mañana me marcharé tranquilamente. Sin prisas. Haciendo la maleta paulatinamente mientras pienso como echar raíces en otro sitio. Lucharé hasta el final. Sin gastar ni un minuto más en cigarrillos que no dejan encenderse. Desafiaré mi despedida con un aviso por carta. Para enfatizar el descenso lento de mi lagrimal. Cerraré los ojos y sentiré en mi interior el abismo existente entre valentía y miedo. El invierno se había convertido en verano de la noche a la mañana. 

-Eso no sirve de nada -me dijo una estúpida voz. 

-Deseo tiempo para pensar.

-Entonces, hazlo -dijo con rapidez aquella estúpida voz precavida.

-Mmmm, ¿y si me equivoco? 

-Tienes que intentarlo -asintió con un resoplido de aire. 

-No resulta fácil. En realidad, ya estoy hecho un verdadero lío. 

-Venga, cuéntame.

-Me preocupa no confiar en los demás. Que no tenga autocontrol. En el fondo cabía la posibilidad de volver a ocurrir lo mismo. No quería experimentar el aguijonazo de la infidelidad y la no lealtad. 

Siempre me ha gustado las personas valientes. Inconformistas. Afrancesadas. Independientes. Maduras. Seguras. Inevitables. Enfadonas. Elegantes. Diferentes. Con historia. Inteligentes. Divertidas. Sencillas. Cariñosas. De voz firme y ojos tentadores.

-Mira al suelo como si miraras al horizonte.

Y eso hice, avanzar sin mirar atrás. 

La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que AHORA. La vida está llena de retos. Ciertamente seremos más felices cuando encontremos calidad y no cantidad. Cuando aprendamos a compartir y respetar la diversidad del otro. 

Una de mis frases favorita es de Souza: "Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar, entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que esos obstáculos eran mi vida".

A partir de ahora, eres sólo el tiempo que te dediques a ti. Qué le vamos a hacer, vivir es dejar atrás muchas cosas. Vivir es equivocarse para, algún día, acertar. Los errores son una nueva ocasión que me da la vida para replantear –o confirmar– mis expectativas. La gente que nunca jamás se decepciona es aquella que no espera nada del prójimo.


Y yo busco gente que me entienda. Que si me da espacio, lo haga de verdad. Que cuando vuelva esté. Porque si está, es que me respeta y ama. Porque entenderá que la ausencia es mi mejor remedio. Echar de menos con contrato indefinido. 


Estoy cansado de dar tantas explicaciones. Explicarme a mí mismo y a los demás por qué hago lo que hago y siempre del mismo modo. Distintas frecuencias, sí, pero siempre con la misma explicación.

Qué más. Ah sí. Sé que al menos un amigo te va a traicionar, otro será traicionado por ti, y que te pongas como te pongas, los que no hayas hecho antes de los 30, ya jamás pasarán de buenos conocidos. 

Cuenta sólo con los tres principales, porque a partir de ahí, todo es mentira.

Para terminar, y hablando del tema, déjame que te diga algo: el tiempo que no tengas, dedícatelo a ti. 


























miércoles, 1 de febrero de 2017

Cristobal Colon Descubrió América


Olía a madera mojada cuando se oía una voz que decía: Tierra a la vista.

Y es que aquel hombre valiente e intuitivo descubrió un <<Nuevo Mundo>>: América.

Qué quieres que te diga, pero a mí América me encanta. En especial New York.

Aquella ciudad es mi referente. Mi inspiración. Ella siempre estaba trabajando e inventando. Aquel lugar era acción, ilusión y movimientos agitados por sacrificio y constancia. 

New York tiene manos de Gepeto. Construye y seduce. Habla y se hace respetar. Solo le basta decir una frase para enseñarte lo mucho que sabe. Aquel lugar no miente. Es lo que es. 

Siempre es humilde y justo para aquellos que andan buscando el éxito. Así es la ciudad de las luces, valiente y con coraje.

¿Cuál era su secreto?

Levantarse a las siete de la mañana y tomar café con tostadas de aceite. Siempre le gusta remontar a sus orígenes: España. Yo he decidido seguir sus consejos. Quererme mucho. Quererme bien. O al menos, aprender a hacerlo. Día a día. Paso a paso. Tostada a tostada. Café a café. 

Era importante quererse y pensar en positivo. El compromiso y el comportamiento eran sus fuertes. 

En realidad la vida es mucho mejor cuando sabes hacia donde vas. Ya saben: <<no hay vientos favorables para quién no sabe a donde va>>.

Y aquí estaba yo. Haciéndome preguntas y contestándomelas. He vuelto a escribir en busca de hallar nuevas respuestas. Estoy desordenado y perdido. Hace poco tiempo que descubrí que el tiempo se escapa y no tiene vuelta atrás. Es así de jodido. Así de inexorable. Así de mal. Te guste o no, la vida está para hacer realidad tus sueños. Y es que por muy completa que sea tu vida, por mucho que experimentes la felicidad, siempre habrá más cosas que quieras alcanzar. Por eso protege a los tuyos y suprime el miedo. Qué no se te escurra la vida por los dedos y diluya la ilusión por esos ojos brillosos.

Disfruta de la vida. De los tuyos. De tus padres. De tus hermanos. De tu pareja. De tus amigos.

Por mucho que lo intentes, no te molestes. La vida es así. No hay pasado ni futuro, sino presente e instantes.

Es tiempo de remar juntos y no mirar hacia atrás. Juntos podremos con estos mares endemoniados. Hay que echarle valor y coraje al asunto. 

Para terminar, quisiera decir que de este barco nadie se baja. Aún nos queda muchos años juntos. Años para orientar el norte y guiarnos hacia un paisaje cálido y dibujado por altas montañas y senderos con ríos cargados de vida. 

En este viaje cambiaremos brujas por brújulas. Altibajos por Altitud. Silencios por Risas. Acantilados por praderas. Y fronteras por banderas, proyectos y metas...


Viento en popa y a toda vela...