miércoles, 27 de diciembre de 2017

Esto es lo que estás buscando

Buscaste la manera de llamar la atención. Y lo primero que se te ocurrió fue cortarte el pelo y comprarte un jersey de rayas. 

¡La llevas clara! ¿En serio pensaste que esa era la solución?

Al final acabaste como todas. Poniéndote cada día un gorro de diferente color. 

Perdiste la sonrisa y aquella forma tan especial de mirarme. De insinuarte mientras me fotografiabas un domingo cualquiera a través de tu ventana. De regalarme billetes falsos a Praga o New York.

Se que estás cansada. Desilusionada. Sin aliento. 

Y es que de Madrid al cielo es una utopía de ilusiones falsa. Todos lo sabíamos. Lo que necesitas es quedarte contigo misma. Viajar a Sevilla y enamorarte de tu forma de ser. De tus ganas por aprender. De tus virtudes trasformadas en sueños. En sueños materializados en felicidad. 

En fin. 

Yo me voy a preparar y quedaré con mi querido banquero. Necesito unos microcréditos para comprarme un par de grandes ilusiones. Eso sí, antes iré a cenar. Como dios manda. Acompañado de unas copita de vino de la tierra. De esos que te ponen la lengua azul. De esos que los grados pesan más que los kilos. De esos que da igual lo que comas. La borrachera está asegura si o si.

Hoy todas las palabras están llenas de sentimientos eternos, de convicciones y devociones heroicas. Hoy mi americana huele a burlón e incongruencias. 

Mi artificio es la espontaneidad, la originalidad; el abandono romántico de la presencia de yo a sí mismo. Porque en una sociedad tan artificiosa, sólo el artificio permitirá ser natural. No hay nada, por tanto, más sensible que esa insensibilidad que el dandi se propone alcanzar.

A fin y cuentas todo es un juego al que me encanta jugar. Busco siempre el orden, la investigación metódica de ese azar;  de esa casualidad; de esa representación de la vida. Por eso me concentro en mi obra maestra. En mi legado. En el resultado de una larga preparación, de una técnica que sirve para olvidarse de ella, para transformarse en arte. 

Y es que quererse es todo un arte. Porque como decía Oscar Wilde:

Puedo resistirme a todo, salvo a las tentaciones.


Son malos tiempos para el amor. Realmente, la base está en la valentía y en disfrutar del camino. 

Si, de no tener miedo al rechazo y no tener vergüenza a sentirse gilipollas por pensar "le echo de menos".

Y yo que culpa tengo si me salen plantas carnívoras de la boca y de los ojos un universo decadente. Si la vida me echa un cable y yo me lo engancho al pecho para sufrir una descarga dulce que me huele a verso.

Yo que pierdo el sueño en las esquinas de tu cuerpo, que adoro el rostro apagado en lo oscuro del averno. Yo que subí a besar las huellas que nunca hicieron que retrocedieras... Yo que creía que era fuego y era hielo del que quema.









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