miércoles, 25 de julio de 2018

Planeta Rojo



Todo fallo es una oportunidad... una oportunidad para volver a empezar. 

Y volví a empezar un nuevo post. Esta vez por recomendación de mi hermano tras leer la sorprendente noticia de Martes. El planeta rojo estará completamente iluminado por el sol. Será más brillante que en cualquier otra época del año y visible durante toda la noche.

Nunca he estado más despierto en toda mi vida. Solo entre la multitud divisaba la Luna acompañada de Martes. El Jueves sería el inicio de una noche mágica y divina. Amaba el paisaje y la sensación de silencio (...) 

Cualquier persona en mis circunstancias entendería la capacidad de belleza que tenía la noche. Tendrían que pasar 50 años para volver a vivir algo igual. 

Podría decirte tantas cosas...
Pero si te fijas en la forma
en la que le escribo,
ya deberías
saberlo 
todo.

Me gusta lo que veo, pero sé que lo que no veo me va a gustar todavía más. Y esa es la magia de no volverte a ver más... 










martes, 3 de julio de 2018

Escaleras de caracol

Magritte.
Corazón. 
Manzana.
Magia.
Fantasmas.
Amigos.
Paisajes.
Música.
Azúcar.
Baraja.
Jazz.
New York.
Perfumes.
Tacones.
Gin Tonic.
Restaurantes.
Soledad.

Y esa era mi e
              s
               c
                a
                 l
                  e
                   r
                    a 
                    de mi día a día. 

Esos escalones tenían la capacidad de elevarme. Allí arriba habitaban mis cuadros absorbidos por escupitajos de pinceles y la realidad de mi realidad. Aquella buhardilla almacenaba creatividad. Verdad. Secretos. Locuras. Infancia. Engaños. Sentimientos. Desgarro. Alegría. Belleza. Sexo. Nostalgia. Miedos. Esperanza. Sueños.

Mi vida no tenía sentido sin subir a ese lugar descalzo y con una taza de té. Reencontrarme conmigo mismo era de las mejores sensaciones que había experimentado. Perderme era fácil en aquellas circunstancias. Y es que desde la serenidad y la calma era más fácil predecir el futuro y crearlo. Siempre era un gran plan despertar mis maneras y hacer cálida mi estancia.

Es sorprendente pero estoy más cerca de los 30 años. Mi juventud está aprendiendo a valorar aún más los pequeños momentos y a perder la vergüenza. Y es que faltan dos semanas para hacer 28 años. Las células cada vez se destruyen más rápidamente y tengo menos días para dejar legado en esta humanidad consumista, machista, egoísta e individualista. 

La tecnología avanza y los clásicos siguen siendo inmortales: Don Quijote. Aristóteles. El principito. Oliver Twist. Los tres cerditos. El Conde de Montecristo. Alícia en el País de las Maravillas. El Viaje al Centro de la Tierra. Romeo y Julieta. 

Cómo si nunca se hubiera escrito algo mejor... 


Y aquí estoy. Haciéndome un té y contándome las canas una a una en el reflejo de la puerta mientras escucho a Marta Soto. Son de esos cantantes que hay que oír. De escucha obligatoria. Porque igual puede inspirarte a escribir como retarte a conquistar un nuevo lienzo. 

La verdad que sus canciones tienen gusto, intensidad y demasiada razón. Además de vez en cuando hay que salir de los clásicos y descubrir nuevos restaurantes, exposiciones, marcas de ropa... y música, mucha y muy buena.

En esta sociedad el buen gusto y las imágenes son de las principales bazas para triunfar. El físico no importa pero ayuda. Tener cachimba, gorra de animales, camisas Harper and Neyer y camiseta de LEVIS ayuda a subir status. Eso es así y será.

Llamarme clásico o aburrido, pero yo soy de los que prefieren subir escalones y no status.



PD: escrito desde mi reservado.