lunes, 3 de junio de 2019

El tatuaje invisible

El otro día hice una escapada a una de esas playas pocos conocidas por el turista. Solo la gente autóctona y los más aventureros conocían su existencia.  Era un lugar mágico y me atrevería a decir que casi perfecto. Arena fina, agua cristalina y gente con mucho rollo. La que yo llamo pijosurferos. Y es que me lo pasé tan bien que cuando me quise dar cuenta estaba con pantalón corto, zapas y camisa remangada. Luciendo moreno quemado y cierto color a guapo subido. Una combinación perfecta para conquistar los ojos de aquella rubia de pelo largo y mechas californianas. No era fácil, pero tenía mis posibilidades. Solo tenía que creer en mi, ser natural y empezar con un `hola´ acompañado de una mirada profunda e intensa. De esas que imponen y estremecen. Más conocida como la mirada del tigre. 


No te voy a contar que pasó anoche. Solo te puedo decir que le acabo de hacer la primera foto. No he podido resistirme. Menuda espalda. Me vuelve loco, joder. Y no me iba a marchar de aquellas vacaciones sin tener un puto recuerdo de aquella chica. No sabía si la volvería a ver más. Era alguien con tantas ambiciones que resultaría casi imposible volver a coincidir en tiempo y espacio. 

Lo que más me gustaba de ella era su capacidad de escuchar y su manera de hacerme reír. Dicen que cuando un hombre empieza a enamorarse habla mucho. Y yo no me callaba. Os podréis imaginar... 

Su humor eran tan sano y limpio que me olvidé de mi pasado. De mi futuro, incluso de mi presente. Era tal como se mostraba. 

¿Os podéis creer que aún no sé a qué se dedica?

Menuda locura. Nunca me pasó esto. Su capacidad de vivir el tiempo presente hacia que habláramos de lo que iba ocurriendo en el momento. No hacíamos otra cosa que reírnos de nosotros mismos y saciar nuestras necesidades con alcohol, chistes, anécdotas y algún que otro beso. Le flipaba robármelos y sacarme una sonrisa. 

¿Sería una ladrona de guante blanco? 

Lo único que sabía a ciencia cierta es que su padre era español y su madre francesa. Una parisina/española rebelde contra las tendencias. Era una `etre blank´, o lo que es lo mismo, no "manchar" su piel. Su filosofía era que su cuerpo era un lienzo en blanco. No hay piercings. No hay tatuajes. Su piel no pertenece a ninguna época. 

No quería ensuciar su piel de anclas, brújulas, estrellas o tatuajes con letras chicas. Nada de nada. Su apuesta era la de la naturalidad
y conseguir un nivel de feminidad personal y eterno. Muy punk, por cierto. Y eso, al parecer, pasa por no mancharse la piel cuando el resto del mundo ha decidido que merece la pena hacerlo. 

– ¡Chris, voy hacerte un tatuaje!

*¿Qué?

– Qué te vengas a París mañana conmigo. 

*Pero qué dices...

– ¿Eres sordo?

*Déjate de rollos. 

– Aunque no te lo creas soy tatuadora. Desde chica siempre me encantó dibujar, pintar y escribir. Y a eso me dedico. Soy empresaria. Tengo un salón de belleza y además una sección de tatuajes. 

*¿Estás vacilándome, verdad?

–No. De hecho quiero decirte que ya no me apasiona tatuar. La gente ya se inventa cualquier razón para subir la foto de turno. Un tatuaje es algo más que eso. 

*Qué me quiere decir con eso.

–Qué mi último tatuaje te lo voy hacer a ti. 

*¿Hola? Seguro que es una mala racha. Venga dime. Qué te pasa. 

–Este fin de semana hago mi último tatuaje en tú piel y te digo que me pasa. ¿Trato?



Y le tatué con crema un SI por respuesta.







lunes, 20 de mayo de 2019

Hoy me soñé que llevaba The Lovers a New York

Últimamente le doy pocas vueltas a todo. Pienso menos y siento más. Y al sentir más duermo menos. 

Hace un par de noches no era capaz de dormir y tiré de recuerdos, en concreto, de aquella libreta que me compré hace cinco años en el centro de Badajoz y que tenía como nombre en la portada: 

LIBRETA PARA IDEAS REVOLUCIONARIAS. 


Aquel cuadernillo contenía pensamientos y sueños que me harían algún día un hombre libre. Y es que ya era un hombre libre. Me dedicaba aquello para lo que he nacido. Tenía la gran suerte de compartirlo con los demás a través de la sonrisa, la ilusión y la capacidad de sacar su niño interior. En definitiva hacerles creer en los imposibles.

Y hablando de imposibles... 

Es alucinante la capacidad que tienen ciertas personas de conseguir cosas que otras no pueden. O mejor dicho, que no quieren. Ya sea por conformismo, pereza o por tener poca ambición. El hecho de que la gente esté más formada atrae a gente más inteligente, lo cuál acelera el crecimiento. Para progresar es necesario la formación.  Y ello te dará herramientas para aprender y comprender. 

Alejandro Sanz ya lo dijo hace un par de días en su finca de Jaríz de la Vera (Extremadura): 

Para poder escribir tienes que leer. Y para poder componer tienes que escuchar.

Las personas tenemos dos recursos escasos: el tiempo y la capacidad de atención. Disfruta, pero no pierdas tus capacidades de atención por cosas que realmente no te hagan feliz. Trabajar es el único antídoto que conozco contra el fracaso. Trabajar, Trabajar, Trabajar. Actuar de este modo jamás será garantía de éxito, pero lo que te puedo asegurar es que hacer lo contrario sí garantiza el fracaso. 

Algo más importante que saber gestionar tu presencia, es saber gestionar tu ausencia. Nunca somos necesarios todo el tiempo.  Por eso encuentra en qué eres distinto a tu entorno, cuáles son aquellos rasgos que te hacen más especiales, raros y únicos. Y de esta forma tendrán la necesidad de saber de ti constantemente. En busca de un sorbo de inspiración, saber o chute de conocimiento. 

Yo podría hablar hasta quedarme sin aliento, pero tú nunca escucharías nada. De manera que decidí dejar que la vida te diera un empujón para que tú pudieras escucharme.

Y eso, eso es el KARMA


En lo más profundo de tu alma, estabas aterrorizado ante la idea de correr riesgos. Realmente deseabas ganar, pero el miedo a perder era más grande que la emoción de ganar. Muy en el fondo, tú y sólo tú sabrás que no te atreviste. Elegiste jugar a lo seguro. 

La vida son decisiones: 

Qué quieres: 

¿El libro o el dinero?


Yo elijo, llevar The Lovers a New York.



PD: Los "no quiero" impiden que obtengas éxito, diría mi padre rico.







lunes, 13 de mayo de 2019

¿Habrá vida antes de la muerte?

El tiempo me ha secuestrado. Habito saltando las agujas y descansado entre horas. Mi alarma es vivir intensamente y con una pasión tan desmesurada que a veces el reloj se pierde en un espacio infinito. Y es que a mal tiempo, escribo. Hoy me estoy volviendo cuerdo de tanto nudo en la garganta. 

Dicen que cuanto más roto más bonito escribo... quizás esté hecho de letras, corazón. 


Aprendí que no se puede forzar nada y que las cosas dejan de doler cuando comprendes que lo que es para ti, irá a ti. Aprendí que hay que tener fe y no enfadarte por chorradas. El dolor es opcional y es parte del proceso de superación, el sufrimiento es opcional. 

La vida está llena de servicios. Y como todos los servicios habrá personas excelentes y otras empapeladas en hojas de reclamaciones. Así que cuando alguien te deje, no pienses que te ha abandonado. No pienses que estás sola. Porque no es verdad. Nunca lo estás. Estás siempre contigo. Y basta aunque no sobra. Solo, que su aportación a la vida se ha terminado. 

En vez de culparte, agradece. En vez de llorar de dolor, llora de la emoción por los momentos que te han regalado. En vez de entristecerte, sonríe por todo lo aprendido. En vez de estar celosa o intentar aferrarte, deja ir. Porque sabes que la persona que te corresponderá no es quien se ha ido, sino quien está por venir. Y en vez de mirar al suelo, mira hacia delante. Porque ahí, en ese futuro que a veces no ves, está lo que mereces. Está lo bueno. Y cuando seas capaz de creer en lo que no ves, en ese futuro en el que encontrarás lo que mereces, empezarás a vivir. Y no sufrirás. Solo superarás.

Pero para eso, tienes que creer. En que es así. En que lo bueno, lo que mereces; lo tuyo y los tuyos vendrán. Solo que ahora no es el momento. Pero pasará.

Y el día en que lo hagas, entenderás que cada “ostia” no es una ostia, sino la vida misma que te lleva a quien y lo que verdaderamente perteneces.


Aunque no lo sepas ahí estoy. Detrás tuya. Y ahí voy, corriendo.  Sin frenos. Dejándome llevar. Con la lengua fuera y recogiendo todo el olor que vas dejando con mi nariz hacia fuera.

Tick-Tack.

Y mientras pasa el tiempo yo voy ofreciéndote las primeras salidas al cine. Para enseñarte que quiere transmitir el director en cada una de las escenas. Para hacerte ver que significa la jaula del pájaro y el color lila de los pendientes de la abogada.

Recuerdo tu imagen y me repito que no me importaría ir de nuevo. Y reencontrarnos con la magia de la ciencia. De la atracción de dos cuerpos que se atraen inversamente y proporcionalmente a la distancia de dos butacas separadas por una gran coca-cola. 

Y entonces renunciaré a meter mi vida en un bote de palomitas y perderme entre sal y maíces negros.

¡No puede ser!

Acabo de ver la hora y son las 22:21 y tengo un 12% de batería. 

¡Qué puta manía tiene el tiempo de hacerme bromitas!

Yo creo que siempre estuve destinado al siete, a besar con los ojos abiertos y a multiplicar por 3. Así que recuerda:

Si te quiere,
ni tiene dudas,
ni se va,
ni buscas excusas.
Tenlo claro:

Quien te quiere,
se queda siempre. 





martes, 16 de abril de 2019

Gilipollas

Dicen que el camino a todas las cosas grandes pasan por el silencio. Y es verdad. El otro día iba dirección a Badajoz tras pasar una tarde-noche mágica con el maestro cuando de repente saltó en mi cabeza una reflexión mientras la luna me sonreía y alumbraba la vuelta a casa. 

Y es que aquella soledad me hizo darme cuenta que era un gran afortunado. Maldito de mi el pensar que la fortuna está en tener la cartera llena de billetes. 

¡Era gilipollas! 

Tenía todo: Una familia, muchos amigos, un espectáculo precioso, experiencias increíbles, viajes inmemorables y, sobre todo, personas desinteresadas que estaban entre bambalinas en las buenas y en las malas. Dispuestos apoyarme en cualquier disparate que se te ocurra. Y teniendo eso, tenía todo. 

¿Parece fácil, verdad?

A veces el ser humano es así de estúpido y no se da cuenta de lo que tiene alrededor. Hace falta perder para valorar. Y eso es así. Aquí y en la china.

En fin, quiero dejar claro que esta entrada es para recalcar que llegaré tan lejos que no habrá muros ni piedras que me paren, avanzaré despacio pero seguro, lucharé con gigantes de humo y quemaré los recuerdos del pasado. Creo que merece la pena seguir adelante, aunque nunca lleguemos, pero si no lo intentamos... nunca lo sabremos.

La vida es una obra de teatro que no permite ensayo... Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida. Antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.


Libera tu corazón del odio.
Libera tu mente de las preocupaciones.
Simplifica tu vida. 
Da más y espera menos.
Ama más y... sacúdete la tierra, porque en esta vida hay que ser solución, no problema.




Me da la sensación, y cada vez creo que estoy más en lo cierto, de que hay muchas mujeres (veinteañeras en realidad) hoy en día que no tienen amigas, o por lo menos no las cuidan como deberían hacerlo. No se habla con las amigas de las cosas que realmente importan. Los chicos, sí. Ellos hablan de todo con sus amigos. Pueden quedarse hablando de cualquier tontería horas, pueden crear mundos paralelos donde una mujer no pasaría de un "pues si, tía".

Y ¿qué pasa entonces? Que son las tías las que acaban leyendo blogs de tíos. Si, blogs como Risto Mejide. César Brandon. Corta y Completa. Esos. No sabéis el daño que están haciendo. Molan. Enganchan. Probablemente mucho más de lo que piensas. Desde luego están muy bien escritos. Pero... ¡Mujeres! ¡Mujeres del mundo! ¡¡Chavalitaaas!! ¡¡Despertad de una vez!! ¡¡¡Qué son blogs de tíos!!!

No te enamores de un chico que lee, de un hombre que siente demasiado, de un chaval que escribe. No te enamores de un tipo culto, mago, intuitivo, delirante y loco. No te enamores de un nene que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; un caballero seguro de sí mismo. No te enamores de un joven que ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de uno que ame la poesía (esos son los más peligrosos), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.



No te enamores de un muchacho al que le interese la política y que sea rebelde. Uno al que no le guste el fútbol y para nada ver televisión. Ni de un chiquillo que es bello sin importar las características de su cara y de su cuerpo.

No te enamores de un hombre intenso, romántico, lúdico, lúcido e irreverente. No quieras enamorarte de una hombre así. Porque cuando te enamores de un hombre de verdad estarás perdida. No sabrás que hacer...

No te acostumbres a un hombre que sepa hacer realidad sus sueños y te ahogue en su risa, llanto, secretos y deseos. No lo hagas porque siempre vas a tener la necesidad de conocer a alguien así y no podrás estar nunca sola. En silencio. Dándote cuenta de lo que tenías, tienes y tendrás... 

Porque al final, la vida consiste en eso, en  quererse de verdad para poder amar después a los demás. 

















































viernes, 5 de abril de 2019

La cita perfecta


Me había despertado con ganas de abrir el armario y descolgar mi mejor americana. Era marrón y con puntos azules. Pasaban desapercibidos pero estaban ahí, como mis ganas de comerme el mundo. 

Tras una ducha caliente, de esas que me gustan a mí, concluí vistiéndome y calzándome esa chaqueta elegante encima de mi camisa blanca pirata. Solo faltaba una cosa antes de salir de casa,  y era echarme unas minúsculas gotas en el cuello de Ralph Lauren. Ya saben, un buen perfume es lo que hace desmarcarte del resto de mortales. 

El Ritual estaba conjurado. Tenía todo el feeling para invitar a la chica más guapa y elegante de mi ciudad a tomar café. Y así sucedió. Nos perdimos en el Rincón Nazarí y, en medio de aquella terraza llena de palmeras, nos pusimos a dialogar de política, personalidades, sueños, proyectos, viajes, música, historia y moda. 

Entre conversaciones y,  alguna que otras confesiones… surgió la magia. Una sensación delicada y un tanto destilada. Esa chica produjo en mí unas inmensas ganas de conocerla y arrastrarla a la cama. Su inteligencia y madurez sobrepasó la frontera de lo común. No os podéis hacer una simple idea de lo que sabía. Cada palabra, frase y gesto estaba acompañado por una sonrisa, acaricia y mirada. No daba crédito como una chica así se había fijado en mí. 

¿Sería mi personalidad? 
¿Sería el perfume? 
¿Serían mis experiencias?
¿Sería mi magia?

La vida me había regalado un nuevo “hola”. Un apoyo incondicional. Un corazón enfocado en hacerme olvidar el pasado y enseñarme a disfrutar de la vida en su plenitud. No era una chica normal. No era para coleccionar. No era una más…

Sea lo que fuere, no quería saberlo. No me hacia falta resolver un misterio que me cautivaba y hacia sentir especial. Creo que estaba con una persona que disfrutaba de lo simple. Me gustaba su manera de dejar las cosas a medias. En silencio. A su manera. No por nada, sino porque ella era de tomarse las cosas despacio y con buena letra. Así era ella. 

Hace unas semanas mi madre me dio un sabio consejo: "Christian, escucha más y habla menos".

Loly me invitó a consumir mis días en prestar atención a todas aquellas cosas que me hicieran aprender. Y ahí estaba yo, escuchándola mientras pedía otra copa.

–¡Camarero!
Lo mismo cuando puedas,
por favor. 


Y mientras esperaba sin pudor mi Areuka con Coca-Cola Cero, ella seguía endulzándome las horas mientras se reía de si misma a media que le daba vueltas al café. Mis ojos no perdían detalle de la manera tan delicada y sofisticada que tenía de hacer bailar aquel manchado con su cucharilla. Nunca había visto nada igual. Vaya manera más loca de captar mi atención. 

Todo me encantaba de ella. Estaba como diseñada para mí. Una sensación que me producía cierto nerviosismo. Era lo más próximo a una composición de J.S.B. Sin defectos. 

Como podéis intuir estaba enamorándome mientras bebíamos a mansalva. Más risas. Más copas. Y entre copas y cafés surgió lo esperado. En ese momento pensé que era el chico más afortunado de mi ciudad. No podía pedir más. Solo escuchar como nos besábamos y mantener mis ojos cerrados. 


Al final Loly volvía a tener razón.

Hablar menos y escuchar/besar más. 








martes, 2 de abril de 2019

Espectáculo lleva acento

Al final todos los miedos y celos que tenía el loco se hacen realidad. Ya llevo dos de dos. Y es que a intuición, no me gana nadie.  

Hay relaciones que sabes que van acabar desde que empiezan. Y sigues porque tienes la esperanza de que cambien. Pero ese es el mayor error: 

Esperar... 

La gente no cambia, mejora. Y crearse expectativas es lo peor que hay. Y yo siempre poniendo mi ilusión, pensando que esta será la relación buena. 

Ella es la chica que mejor sabe disimular de toda la ciudad. La que sabe ocultar todos sus miedos detrás de esa melena larga y brillante. 

Y escribo esto para recordarme que el malo no era tan malo. Y que al final, el tiempo, habla y encaja sin FUERZA la verdad.


Ahora entiendo las infidelidades, el pasotismo y los mensajes de no vengas a tal sitio. La mala vibra hace robarte la identidad. Tú YO. La magia que tienes dentro. 

Lo que más gracia me hace es querer sanar su conciencia con mensajes del tipo: darle mucha caña de corazón. Y que salga algo increíble. 

¿De verdad dices de corazón? 

¿De verdad te importa mi felicidad?

Cuando no has sabido gestionar la relación. Cuando has hecho maldades en menos de veinte días. Cuando no has dicho la verdad...

Y con CALMA, unas cuantas monedas en el bolsillo y arte, mucho arte... voy resurgiendo.



¡Mucha mierda!






viernes, 29 de marzo de 2019

Mi hijo no quiere nada lo suficiente


Su mirada era el reflejo de una vida llena de picos. Su pasado no era una llanura, era lo más parecido a una cadena de montañas peligrosas, frías y difíciles de escalar. Su ropa olía a naturaleza. Era un loco obsesionado de la limpieza, el buen vestir y la moda. Siempre fue de los que prefería gastarse un poco más pero tener algo exclusivo y que nadie más lo tuviera. Odiaba ser uno más. Aunque últimamente solía comprar la ropa de segunda mano. Le parecía una forma atractiva de cuidar el planeta y jugar con lo vintage. Era así. Un coleccionista innato de ropa y un perfecto desordenado a la hora de ordenar su armario. 

Chris, últimamente, mantenía su presencia en el anonimato. Le divertía jugar al escondite y hacer planes diferentes, recuperando sus viejas costumbres de escribir debajo de las sábanas mientras comía chucherías y escuchaba Xavier Rudd_Spirit Bird. Un vagabundo emocional que invitaba a sus sentimientos a salir a la palestra y rellenar la pizarra verde de pensamientos dramáticos e historias con  doble mensaje. Siempre es así cuando quiere olvidar algo (casi siempre, en su pasado). 

Amaba la tranquilidad. Huía del ruido y de la música comercial. Si hablamos de personalidad, se trata de alguien cercano pero distante.  Un experto en crear cosas imposibles y callar bocas besando a ritmo de pleamar y bajamar. Perder el tiempo con él no se contemplaba. Siempre tiene algo que aportarte. Y así es él: Positivo, intuitivo, creativo, cariñoso, sensible, familiar, amable y emocional. Aunque hay que reconocer que a veces es fácil de herir, cambiante, negativo, vago, inseguro, dependiente e indeciso. 

Su horóscopo era cáncer. Un tipo con una intensidad descomunal y  un avezado en llamar la atención. Le encanta marcar la diferencia y que la gente lo mire. A pesar de todo, busca siempre la discreción y protegerse de la crítica. Es pura contradicción. 

Tengo que confesaros que es un tipo tímido. Aún así es de los que arriesgan y te sorprenden entrando en tu casa a cualquier hora  de la noche(especialmente, a partir de las 00:00h). Su mirada intensa y sus primeras historietas te invitan a entrar en calor y a descubrir lo que te espera. Es un seductor de los que eres incapaz de resistirte.  No hará falta tener dos copas de más para caer en sus manos largas, blancas y amaneradas. Él siempre utiliza la misma estrategia: Pedir un vaso de agua para refrescar su buen humor y calmar el sudor provocado por sus nervios.  

Christian es de esos hombres que sorprenden. Qué no te esperas.  Es un flipado que cuando arranca estimula en ti cosas que jamás experimentaste. Es un chiflado que le encanta regodearse de su malvada y pícara imaginación. Nunca podrás imaginar su potencial hasta que su cordura le lleve a realizar cosas inexplicables. Su magia va más allá del plano físico. Es un tahúr perfectamente entrenado para hacer trampas a tu mente y sentir el placer de una jugada perfecta. 

Así es él. Un tipo elegante que tiene el poder de hacerte suyo con tan solo olerle. Su mundo era (des)ordenado, calmado y controlado. Su inocencia y tranquilidad te hacían pensar que podía ser un tipo aburrido. Pero era todo lo contrario. Era un follador de mentes.

¿Saben qué? 

Creo que la palabra que mejor le define es Resistencia: "Habilidad para recuperarse de los desengaños amorosos; capacidad para volver a lanzarse. Volver a la vida.”
















miércoles, 27 de marzo de 2019

Ten cuidado con lo que deseas

Mi viaje empezó en la ciudad del arte y los colores. Sevilla me recibió con los brazos abiertos para disfrutar de un día lleno de pescaito, sol, vino de naranja y alguna que otra tapa cuyo nombre no recuerdo ahora.

No valían preguntas, solo dejarse llevar por el calor de sus calles y abrazar un ambiente único, diferente y especial. Y es que estos personajes me hicieron pasar un día lleno de risas, anécdotas y alguna que otra copa con vistas a la Giralda. 

Y mientras la camarera nos ponía frutos secos empapados de coca-cola le preguntamos:

¿Los hombres son pato o pingüino?

No sé que aparentábamos, pero os puedo asegurar que no estábamos fríos, ni si quiera patosos. Los cuatros desprendíamos magia, ilusión, buen rollo y, sobre todo, una mirada que invitaba a cualquiera a tomarse algo con nosotros. De hecho, Macarena y Triana nos acompañaron a Iguana Snack´s para invitarnos a unas cachimbas y unas cervezas para presumir de estos animales exóticos y descontrolados. 

¡Malditos ojos los que nos vieron! 



Y tras llorar ginebra y beber la última cerveza, me dispuse a dormir la mona. Eso si, antes de nada, disfruté de la luna de Sevilla y sus luces que alumbraban mi camino hacia la puerta del hotel. 


Al día siguiente me monté en el avión acompañado de Magritte. Ambos estábamos nerviosos, emocionados y contentos. Ahí nos teníais que ver a los dos con la maleta de mano y con una sonrisa de oreja a oreja paseando por la terminal 4. Cualquiera me diría que esta criatura malagueña de plástico me acompañaría en tan poco tiempo a New York y París. 


No me consideraba alguien corriente. Tampoco alguien perfecto. El tiempo me había enseñado a ser menos egoísta, arrogante, interesado y machista. Dentro de estos adjetivos emanaba simpatía y confianza allá por donde iba. Una descripción perfecta de uno de los personajes de serie de televisión llamada "Cómo conocí a vuestra madre". El personaje en cuestión se llamaba Barney.

De verdad, ¿creéis que algo de esto es verdad? O es tan solo una ilusión para desviar la atención en un mundo especialmente materialista, egocéntrico y poco sincero. 

Haceros la pregunta: ¿Qué vendes que sea real?


Mi vida transcurría de forma rápida e inesperada. Es extraño. Mi cuerpo a veces me daba punzadas que me decían: 

¿Hice lo correcto?

A pesar de mis esfuerzos empiezo a sentir ciertas grietas en mi careta artificial. Vendo mi vida en retrospectiva. Alimentándome de manzanas, cartas firmadas, vinos con candados y pasaportes sellados y caducados.  

La vida y los éxitos son mejor si son compartidos. Y por eso quiero compartir mis vivencias personales. Mis viajes. Mis miedos. Mis sueños. Mis mentiras. Mis incertidumbres. Mis ganas de respirar y VIVIR... 



Y por fin llegué a París. 

Es sorprendente como mi cabeza se activó y empezó a generar palabras nuevas y construcciones en inglés, francés y español. Era sorprendente, pero cuando eliminas esos miedos todo se hace realidad. El idioma no era una barrera para mí.

¡Quién me diría que diez año después se harían realidad todas esas conversaciones que tuve con David Schombert en la Taberna Irlandesa!

Jamás olvidaré ese momento cuando con los ojos cerrados me dijo:

"Christian, verás muchas veces más la Torre Eiffel, pero la primera sensación es la más importante. Cuando estés preparado abre los ojos y mira hacia atrás".

Respiré y tras coger una buena bocanada de aire miré hacia atrás...

 

No os puedo describir la sensación tan curativa que me dio observar aquellos hierros perfectamente colocados. Aquella torre disparó algo en mí que se me empalmó el alma. Aquella flecha hizo escaparme de mi mismo. Fui libre. Un niño dando sus primeros pasos. La vida empezó a tener sentido una vez más. 

Todo el muro se cayó en mil pedazos y empecé a observar que todo pasa por algo. Y ese algo era que me había olvidado de mí. Nadie se merecía tanto trato. Porque al final lo que no es común pasa a rutina. A normal...

Era tan grande mi mundo interior que había dejado de girar. De viajar. De sentir. De conquistar.

Cuando te marchas de tu ciudad con la ventanilla bajada empiezas a observar como la naturaleza te golpea la cara y empiezas a oler alquitrán y todas las guerras ganadas.  

Cuando te marchas de tu ciudad renuncias a la zona de confort y se alumbran las llaves que abren puertas que te conducen a nuevos lugares.

Por fin en París, dije. 
Por fin de pie celebrando 
nuevos sueños que perseguir.


La vida me regalaba una segunda oportunidad. La ciudad de las luces me invitó a descubrir sus espacio y a desvanecer aquellos laberintos mentales que tenía en mi cabeza. Construyendo nuevos patrones que edificaran una metáfora más de la vida mientras me fotografiaban en un fondo de ramas que escondían un árbol de acero inoxidable.

Amor
encima de la Torre
en la ciudad de la iluminación
donde el futuro parecía infinito
y la muerte 
y el desamor
era siempre la de los otros.


París me estaba regalando muchas cosas, entre ellas, hacerle magia al mago más famoso de Francia. Bernard Bilis estaba mirándome. Contemplando como aquellas manos grandes, blancas y de dedos largos hacia magia. Con nervios. Con respeto. Pero dispuesto a mostrar  de forma humilde todos mis conocimientos.

No podía imaginarme jamás que la magia me llevaría tan lejos. 

¡Bendita locura!


Tenía veintiocho años y toda una vida por delante. Las cosas entre mis padres andaban mejor. Por no decir perfecto. Le había prometido a la vida que jamás los dejaría de lado. A fin de cuenta siempre están en lo bueno y en lo malo. Tendría que haberme dado cuenta antes. Lamentablemente, tienen que ocurrir cosas para valorar quién si y quién no. 

Las ciudades están compuestas por espacios públicos y privados. Así, encontramos plazas, parques, calles y avenidas, pero también viviendas, oficinas, almacenes, garajes, etc. Tú ciudad es donde vives, o donde quieres vivir, pero tu hogar establece donde duermes o donde decides dormir. Por lo tanto, esas viviendas son el eje fundamental de toda tu vida. 

¿Qué quieres para ti?

¿En qué ciudad quieres vivir?

¿Cómo quieres que sea tú hogar?

Planifica tu entorno y desarrolla la teoría del cuarto oscuro: dar, dar y dar con la esperanza de recibir algún día. Es la única manera que conozco para que tú ciudad crezca con generosidad, bondad y quieran consumir, descansar y habitar dentro de ti. 

TÚ DECIDES.

Una vez construidos nuestros principales distritos, barrios y monumentos, hay que dotarles de luz, para facilitar que la gente vea a cualquier hora del día o de la noche. Y asegurarte de que la gente vea y conozca lo que has hecho.

La publicidad, para ser eficaz, primero necesita de hechos relevantes y que arrojen luz blanca y sincera. Si no hay nada construido o si tus edificios son de cartón piedra, estarás tirando el dinero. Para ponerte a publicitar cualquier cosa, primero tienes que asegurarte que has hecho algo digno de ser puesto bajo un foco. 



Y en los últimos meses aprendí que el amor no es ponerle un candado a un puente. El amor es libertad, es generosidad, es sinceridad.

Ten cuidado con lo que deseas porque se puede hacer realidad. 

¿Qué ciudad quieres ser?







miércoles, 20 de marzo de 2019

De New York a París


La vida me sonreía.

Es increíble lo que te puede ocurrir cuando te centras en ti. Sin perder el tiempo en las redes sociales. Sin cotillear. Protegiéndote. Ahorrándote ciertas fotos. Dedicando tiempo verdadero a lo que te/me hace feliz. 

El secreto consistía en poner cada día un ladrillo más a la escalera que conduce a lo divino. A lo soñado. Luchar por tus sueños es posible cuando no pierdes el tiempo en alimentar tu ego. 

Mañana día 21 me iré a Sevilla para disfrutar de los magos y amigos Sevillanos mientras me preparo para un viaje cargado de emoción, miedo, intriga, deseo, nostalgia y compromiso. 

Ahora no hablaban las redes sociales. Ni mi pasado. Ni las etiquetas falsas. Ni los errores. Ahora hablaba el trabajo y la constancia de todos estos años. 

Ya era hora de recoger algo. Digo yo. 


El viernes voy a París para ver a dos de los mejores magos que dio la historia de la magia: Bebel y Bernard Bilis. Además conoceré la tienda más antigua de magia de Francia y podré dar una conferencia a todos los magos asistentes del círculo parisino. 

¡Menuda pasada!
¡Buah! 
¡Maldita locura!

La ciudad del amor me esperaba para celebrar mi ser. Mis ganas de aprender. De crecer. De enamorarme de mi ser. De querer más y mejor. 

Christian Durán Cuadrado resurgía de las cenizas una vez más. Muy poco a poco. A veces sonriendo. Otras llorando. Otras gritando. 

Iba recuperando la mirada y tonificando mis ganas de volver a ser ese niño soñador que puso en el 2011 en una libreta: 

¡Quiero actuar en París! 

Somos responsables de lo que hacemos, de nuestras elecciones. La vida es una constante elección. 

¿Has pensando alguna vez lo diferente que sería tu vida si hubieses elegido París o New York? 

Por elegir, elijo París.

Quisiera llevarme por la boca del metro y ver como mi mirada se pierde en aquellas danzas urbanas. Y, cuando caiga la noche, llevarme de conciertos por Moulin Rouge.

Sin importar el público ni el ruido de alrededor. Solo habrá un corazón que se reconocerá al mirarse a los ojos mientras el concierto del amor toque mi canción.

Bailar sin prisa ni pausa.

Bailar despacio y con buena letra.

Bailar sin pena y con gracia.

Mirarme mientras me pierdo en la danza de mi mirada.



Por elegir, me elijo a mi.







martes, 19 de marzo de 2019

Unas manos sin manos.

Una Lámpara. 
Una luz fugaz.
Un reloj sin alarma.
Un cielo cubierto por estrellas afiladas.
Una fragancia que te quita el sueño.
Una canción que te hace sentir.
Unas letras vestidas de experiencias.
Un me gusta que echas en falta.
Un cuadro que retrata el pasado. 
Un vestido cosido con mordiscos.
Un candado que libera. 
Una copa que absorbe muerte. 
Un negocio poco cuidado.
Un préstamo familiar. 
Una conversación sincera y ajena. 
Un semáforo en ámbar.
Una carretera asfaltada. 
Una vida maquillada.
Una señal que despista.
Un despacho que inspira.
Un guión improvisado.
Un post desconcertante. 
Un proyecto que folla mentes.
Una cama que huele a tequila.
Unas bragas que se rompen con una mirada.
Una ausencia que pesa. 
Un destino destilado.
Una libertad rendida.
Unos malabares con cactus. 
Un regalo que no se utiliza.
Un ejército de camisetas remangadas.
Un talento sin explotar.
Una brújula sin marinero. 
Una sonrisa sin magia.
Un gato que ladra. 
Unas manos sin manos.
Un portal sin una pantera negra. 
Unas gotas de agua cayendo alrededor de un gran ventanal.
Unas lágrimas de lluvia haciendo ruido mientras se estrellan en un cristal.