viernes, 8 de febrero de 2019

Se rompió la mano y el corazón

Ahora que se me secaron las lágrimas. Que me encuentro solo en esta soledad. Ahora que este vacío habita en mi interior. Que te callas. Que te marchas viéndote por el retrovisor. Que te pierdes en la oscuridad mientras los gatos maúllan esta triste historia de amor. Ahora que le diste respuestas a tus dudas y te quitaste la careta. Que lees mi carta en la terraza mientras te fumas las sobras de la cena. Ahora que ya me voy quiero decirte que no quedará nada de mi. Me mezclaré con la tierra y dejaré sembrado el eco del amor que te di y recibí. Hoy auguro a esta semilla un nuevo futuro con este hermoso ruido. 

No entiendo que hicieron otros antepasados para merecer yo  este castigo, pero tengo por seguro que a mis hijos les ayudaré a entender las ventajas e inconvenientes del amor. 

Les diré la siguiente frase: 

“Encuentra a alguien que ames y vive como si cada día fuera el último.” 

Querido hijo. Yo aposté todo a una carta. A un caballo. A una chica. Al movimiento maestro de una pieza. Me enamoré de alguien que tras conseguir su victoria se olvidó de sus raíces. Festejando su nueva vida en fiestas, afters en la escuela y cenas en otras ciudades. Fue muy duro aceptar que ella se alejaba. No era consciente, pero le había invadido las necesidades de su prima. Por lo que su cuerpo le pedía libertad. Volver a escupir tabaco. Inhalar humos del pasado. Y recuperar su esencia según ella.
 
En todas las relaciones siempre llega lo que llamo el momento del: oh, oh. Cuando algo pasa y sabes que es el principio del fin. Y de repente te pones a pensar y hay un témpano por delante.

Yo sabía que acabaría. Lo sabía. Cuando escuchaba a su prima eufórica todos los lunes decir: "Faltas tú en esta foto de Tillate para que estemos todas las primas." Y ella le respondía: "Me pierdo las mejores"

Ahí empezó a plantearse muchas cosas, entre ellas, a recuperar el tiempo perdido con sus primas. Poniéndome como excusa que no sabía como ayudarme y que no podía darme lo que yo necesitaba. 

– ¿Y qué necesitabas papá?

Pues es extraño contestarte a esa pregunta Leo. Pero lo que necesitaba era soltarla y que viviera aquella experiencia. 

– ¿Qué experiencia? Quiero saber más, por favor... 

Pues ella escogió el camino de Roma. Ella no estaba preparada para seguir viviendo cosas conmigo. Tenía su propia pelea interior. Una especie de te quiero sin voz. Buscando la solución en salir de fiesta, emborracharse y no pensar en nada más que rellenar su instagram de fotos y vídeos de una vida social mejor. 

– ¿Ella no te echaba de menos?

Dicen que va aún de ciudad en ciudad buscando oler cuellos con olor a Ralph Lauren y con sabor a Magia e Ilusión mientras la serpiente de su dedo se come la cara del cuadro de René Magritte muy paulatinamente.

Su corazón aún no entiende como dejó de sentir a pesar de ser el hombre más importante que había pasado por su vida y tener todas las cualidades de su hombre perfecto.

Me dio mucha pena Leo. No entendía como aquella chica después de decirme aquello y escribirme una carta desapareció de mi vida como por arte de magia. 

Más tarde comprendí que nadie puede mandar al corazón. Ya que es un ser independiente. Un órgano que late a ritmo de Baila Baila Baila y Si no me acuerdo no pasó, no pasó (Antiguas canciones que escuchábamos hijo). 

Espero que disfrutarás de Sevilla. 
De su gente. 
De sus colores. 
De sus discotecas. 
De sus chicos. 
De sus mcdonals. 
De sus rincones. 
Qué disfrutarás mucho y de verdad. 
Disfrutando de tus primas y de la vida. 
De los chicos que te esperan.
De sus historias. 
De sus sueños. 
De sus mentiras piadosas.

Yo hoy recurrí a leer tu carta. Cogí permiso nuevamente para observar como una persona puede perder dos horas de su vida en escribir una historia que acabó con la siguiente frase: "Perdóname por no ser sincera contigo... pero no quería ver la realidad. Deseo de corazón que algún día puedas entenderme".

Ojalá encontraras a alguien que te quisiera como tú me has querido. Para que aprendas como yo. Ojalá seas feliz. Ojalá ese audio que tenías de mi voz te ayudara a controlar tú carácter y saber que pasa cuando no eres sincera contigo misma y con los demás. Ojalá ese audio que tenías de Plaza España sea tu mejor amigo. Tú aliado para mejorar ese carácter tan canalla que tenías. Ojalá. Ojalá te enamores algún día de verdad y puedas compartir la misma experiencia que yo estoy teniendo con Leo. 

Por cierto. Qué bonito es querer. Pero querer de verdad. No vale de nada cantar una canción y sentirte identificada cuando no cumples tu palabra a pie de letra. 

Te hiciste pequeña hasta olvidarte del mundo. Y puede parecer que estoy loco. Pero el tiempo me dio la razón de lo que pensaba. Por ello, soy afortunado de poder confiar en mi intuición. 

Todo ha cambiado.
Y ahora que tú no estás aquí, 
ninguna otra cosa importa más que mi felicidad.

Dónde, Quién y Qué... esa es la cuestión. 

Espero que la gala de los cuatro elemento te fuera muy bien. Qué echaras de menos al presentador con chaqueta de cuadros y a su madre apoyándote mientras derramas tus lágrimas de emocionada.

Yo opté por el elemento del vacío. 

Un día escribí: "Tan solo somos sombras fugaces que recorremos espacios vacíos llenos de aire".

Y eso fuiste en mi vida. Una sombra que se escapó. Una musa que pasó de puntillas por mi vida. Un ángel con cola de diablo. Un corazón bombeado por agua. Un abrazo sin energía ni fuerza. Un juego sin tablero, dados ni reglas. 

Te olvidaste de ser, 
te olvidaste de amar,
te olvidaste que el tiempo no duda. 
Me dio rabia como jugaste conmigo con la excusa de ser sincera. Pero no pasa nada. Hoy soy más fuerte gracias aquellas vivencias que me regalaste. 

Aún sigo teniendo la carta de dos horas para recordar que las mejores historias de amor acaban con la siguiente frase:

Porque creo que merece la pena esperar a escribir un mejor final juntos. 

Un poco de ti + Un poco de mi.

Pues si, el final llegó. Y llegó con un final increíble. Gracias por este final. Es el mejor final que puede tener una historia de este calibre. 

Colorín Colorado, esta historia surrealista se ha acabado.

Hasta siempre amiga. 














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