lunes, 18 de febrero de 2019

viernes, 15 de febrero de 2019

La cochera de Cándido

Había algo en aquella cochera que no se veía a simple vista. Entre tanto caos y desorden había un perfume con fragancia a madera y tierra. Una oleada de olores que acompañaba a respirar el esfuerzo que arrastraba la creación de The Lovers. 

Una energía se apoderó en lo más profundo de mi ser. Olvidándome de todo a excepción de estacionar mis nuevas ideas en aquellos ojos llenos de códigos y odio. No se imaginan como corría el tiempo en la cochera del abuelo Candi. Aquel taller siempre fue especial y arriesgado. Pero la destrucción total también es una forma de magia:
había algo y ahora no hay nada. 

Entendí entonces que las mejores cosas suceden allí. En la barahúnda de listones de madera. Trineos. Paraguas. Aspiradoras. Pesas. Cajas. Pinturas. Puertas. Jaulas. Radiales. Cebollas. Bombonas. Armarios. Espejos. Patatas. Estanterías. Pancartas. 

Ahora es tiempo de resguardarse. De cuidar y guardar. De que me extrañéis. De crear. De ensayar. De superarme. De vomitar nuevas ideas. De pasar frío. De disfrutar de la soledad. De vivir dando la vuelta manzana. De darme las buenas noches. De manifestar a mi subconsciente el deseo por oscurecer mi pasado.

Hace una semana no hablo español. Hablo arte. Y es que no encontré mejor manera de gustarme que escuchar música mientras discuto sugerentes maneras de cambiar mi parte bailada. 

En aquella cochera podía pasar cualquier cosa: Jugar a las pistolas con balas de madera. Enamorarse. Beber un zumo recién exprimido de naranja. Entrenar unas oposiciones. Arreglar una lavadora. Pintar manzanas horas antes de un espectáculo. Incluso matar un cáncer.

Mi vida no tendría sentido sin ese lugar. Y sin apenas esperanzas me aproximé despacio hasta aquella luz turquesa de otra ranura mágica, y te encontré desnuda para mí. Dejándome ser niño. Me desvelaste con esa sencillez tan tuya y sin reprocharme nada. Sólo invitando a mi niño interior a volver a juguetear y atraparme por aquellos cacharros viejos en un espacio mágico, infinito y verdadero. 

En New York es Febrero. En París Enero. En Roma Diciembre. En Canadá Octubre. En Londres Septiembre. En los Ángeles Agosto. Y en Bruselas Julio. 

Y ME FUI diluyendo, 
caminando despacio entre la duda,
hasta perderme en la neblina cansada
de las calles de todas aquellas ciudades.

Y aunque seguramente lloremos más de lo que vamos a sonreír, siempre merecerá más la pena arriesgarse, que quedarse con las dudas eternas. Que esas sí que queman.

PD: quemándome de frío.










miércoles, 13 de febrero de 2019

San vale

Estoy llorando como un niño chico. Y es que me enteré que los reyes magos son papi y mami. Y esta noticia rompió el hechizo, apagando la ilusión de mis sentimientos.

Presiento que vendrá algo mejor. Mucho mejor. Seguro que si. Será cuestión de tiempo. No tengo prisas. Daré tiempo al tiempo y me daré la modestia de volver a confiar en la magia.

Me da miedo volverme a enamorar, pero sé que cuando tenga que venir vendrá y se amarrará a mi cuello. Clavándome su mirada en mi pecho. Y ahí estaré yo. Sonriéndole y buscándola a destiempo para que me arañe la espalda y escupa sus ansias en mis ganas. 

Dicen por ahí que estoy volviendo a crear. Que no salgo. Que estoy ahorrando. Que estoy centrado. Qué me estoy haciendo mayor. Que mis noches de sexo son ahora de saxo. De tinta y folio. De dibujos y colores. De música y bombones. De caramelos y manzanas. De tango y flamenco. De Pablo y Rosalía. 

Es hora de triunfar. De no coger el autobús en marcha. De aprender a no ir a contrarreloj. De vivir a compás de la imaginación. De ser el niño que siempre fui. De ayudarme a mi mismo. De alimentar mis días de detalles. De rodearme de individuos con oxígeno. 

Hoy estoy demasiado cómodo escribiendo. Y eso es porque no tengo polvo a mi alrededor. Estoy plantado en la realidad y tomándome una copa en esta soledad vestida de jazz. Y no sé si te has dado cuenta, pero te acabo de tirar una indirecta. 

¿Acaso todas tus conversaciones son de fiestas para que nadie te diga que le pases un trapo a esas lámparas colgadas en forma de araña? Joder, que pena me da que no tengas a nadie a tu lado que no te diga ciertas cosas en tu vida. 

Y es que a pesar de todo me importas. De verdad. Te lo prometo. Qué si. Que no te miento. Aunque ya no estés quiero lo mejor para ti. Y es que no puedo evitarlo, pero el otro día cuando entré me fijé en todo. 

En tu despedida me dijiste que esperabas que algún día te entendiera. Y yo te entendí desde que te conocí. Por eso creo que esa cuestión no es para mi, sino para ti.

Quizás te gustaba cuando era un fracaso porque te sentías mejor contigo misma.  

Tal vez.

Tal vez deberíamos dejar los sueños y empezar a madurar. Y es que comprendí la soledad antes de siquiera saber lo que era. Yo no sería nada sin ti sosteniéndome. Ahora soy lo suficientemente fuerte por los dos, los dos, los dos, los dos. 

Yo soy el gigante, súbete sobre mis hombro y dime lo que ves. No ocultes tus emociones, baja la guardia y aliméntate de las ideas. Podemos ser quienes somos, tú me enseñaste algo así. Tú fuiste la que me enseñaste que vivir es compañerismo, solidaridad, unidad y generosidad. 

Súbete a los hombros y dime que ves. 

Hoy es San Valentín y tengo que decirte que te he sustituido. Ya estoy diseñando la versión The Lovers 2.0. Y al final tenías razón. esto también pasará y nadie es imprescindible. Por lo que ya tengo una nueva bailarina.

Estoy deseando ensayar con ellos las nuevas ideas locas que he diseñado y volver a tirarnos millones de horas ensayando. Gritar la cabra. Ponernos las máscaras. Comer pizza. Merendar magdalenas. Cenar ensaladas y carrilladas. Y etiquetar las cajas para que esté todo ordenado y Claudio no se eche las manos a la cara. 

No está siendo nada fácil. Pero esto me está haciendo madurar, hacerme más fuerte y más especial. 

El mundo me está esperando. Y ahora con esta gira de cuatro actuaciones daremos todo para que otras personas saboreen los valores que tiene THE LOVERS. 


De esto esta formando los sueños.  De conflictos, de sacrificio y de emociones. 

No duermas para descansar, duerme para soñar porque todos los sueños se pueden hacer realidad.


PD: subido a las 1:12 por el chico de la boina. 










Oseling

Entre altas y bajas montañas asomaba una ventana. 
Era Málaga. 
Pero no su ciudad, ni su gente, sino su mar.

Brillaba reluciente, 
creando sombras y colores diferentes. 

¡Ay mamá! ¡Qué bello es el mar!

Entre lágrimas y tinta 
quiero decirte que eres infinita. 
Perdóname por mis pecados y altibajos,
pero sobre todo, 
por no haber apreciado tu amor incondicionado. 

Y a ti que te voy a decir papá. 
Que echo de menos los besos con sabor a fresa
y la determinación como los tiburones del mar. 

Y aquí estoy a puño y letra 
sacando fuerzas para durar.
Pensando siempre en tu constancia 
y tus horarios con sabor a sal.

¡Ay papá! 

Qué me ahogo en este suspiro
de esperanza, alegría y paz. 

Por favor papá, 
no dejes de mandarme fuerzas ahora y jamás.



PD: un día cualquiera.







lunes, 11 de febrero de 2019

Mañana empieza hoy

Hoy una voz me dijo algo que provocó cierto nerviosismo en mi interior. De hecho me asusté tanto que todo a mi alrededor empezó agitarse. Inclusive mis alas. Elevándome un metro del suelo y bloqueando mi mirada hacia la manzana del hijo del hombre. Mi cabeza ante tal situación inició una reacción química que hacia imaginarme como aquella fruta se multiplicaba en muchas más. 

En un instante se creó un círculo de siete manzanas gigantes a mi alrededor. Un aura de manzanas dispuestas a romperme el pecho y liberar la tensión de mi alma encarcelada en aquella habitación; Tras varios golpes salieron tres máscaras blancas plantándome cara e invitándome  a salir por la ventana. 

Con miedo me lancé al vacío. Confiando en el despliegue de aquellas alas que salían por mi espalda y evitando el suicidio. 

¡Maldita locura! 

Estaba volando por mi ciudad en dirección al cementerio de Bruselas. Mi inspirador tenía algo que decirme: 

"Querido Christian Magritte. El surrealismo es revolucionario. Ser surrealista es desterrar el pensamiento  de lo 'ya visto' y buscar 'lo todavía no visto'."

Aquella reflexión me ayudó a entender un poco más la corriente del Realismo Mágico. Su pintura siempre escondía una reflexión, una pregunta que acechaba al espectador.

¿Qué está haciendo? 
¿Esa puerta es realmente una puerta? 
¿El pájaro es un pájaro? 
¿El huevo un huevo? 
¿La mujer de mi vida era la mujer de mi vida?

La respuesta es "una iluminación poética". Muchos artistas contemporáneos se han interesado en esta faceta del Magritte comprometido a matar la pintura con las herramientas de la pintura. Esta reflexión da paso a una de sus frases más célebres: 

 "Todo lo que vemos esconde otra cosa siempre que queramos ver lo que está escondido detrás de lo que vemos", dijo el pintor. 

En cuanto al misterio, al enigma que eran sus cuadros, diría que se trataba de la mejor prueba de su ruptura con el conjunto de las absurdas costumbres mentales que ocupan generalmente el lugar de un auténtico sentimiento de la existencia. Estas líneas entienden, por tanto, un homenaje a René Magritte y a todos esos artistas que de alguna manera han entrado en diálogo con su periodo vache.

Eran tiempos de hacerse buenas preguntas:

¿Era musa la musa? 

Acababa de iniciar una ruptura hacia mis ideales. Plantándole cara y esbozando nuevos trazos de colores a ese lienzo aún sin acabar. Mi mayor obra había venido de nuevo a mis manos para transformar lo viejo en nuevo. Dándole sentido una vez más a esta locura frenética que habitaba en mi. No era fácil. Nada. Pero necesitaba volver a reestructurar el guión. Por lo que la vida se encargó de despejar mis dudas a base de jarrones de agua fría. Volviendo a refrescar las ideas y pintando la celebración de una nueva historia de amor. 

Es extraña la sensación, pero estoy empezando a tener la sensación de lo que quiero. Y lo que yo quiero es que me necesiten. Lo que yo quiero es ser indispensable para alguien. Necesito a alguien que ocupe todo mi tiempo libre, mi ego y mi atención. Alguien adicto a mí. Una adicción mutua.


La profundidad de mi creatividad está a la espera de que tire una piedra y quede ciego por ella. La noche es joven y mi mente me pide follar en la ventana mientras me masturbo pensando en mis ganas por acabar esta jodida pantomima. Y algunos pensaran que estoy loco. Y algunas pensarán que estoy tarado. Pero mi musa sabrá que es la necesidad de escupir y manchar el folio de pajas mentales. 

La noche se cierra y las estrellas iluminan un nuevo camino hacia Oriente. Allí me espera mi no boda para celebrar con mis amigos el nacimiento de una alianza más fuerte y consolidada. Sigue la luz brillante para guiarte de esta noche oscura y desafiante. Cierra el corazón y abraza este deseo de unión.  

Te espero a ritmo de saxofón mientras aparezco entre mis manos la rosa que clavó mi deseo por tenerte.







Priscila

A mí me gusta comer de verdad, beber de verdad, besar de verdad, charlar con los amigos de verdad, enamorarme de verdad, y cuando pones tanto en todas esas cosas lo más normal es que salgas lleno de cicatrices.

El sábado pasado mientras el mundo llenaba ceniceros de colillas y se empachaban de gaseosa en terrazas, yo estaba aprendiendo el idioma más universal de la tierra. Había sustituido escribir cartas por verbos irregulares. Y es que a pesar de estar regular tenía claro una cosa: ser aún más especial. 


Estoy en medio de un océano. Nadie puede alcanzarme. Nadie puede salvarme. Puedo sentir el frío y la vibración de los peces. Estoy volviéndome loco mientras mi energía está tragando miedo. El corazón está atrapado en un tiempo y espacio infinito. Aún así, jamás dejaré de perseguir mi leyenda personal, por lo que estoy dispuesto a entrar nuevamente en un mundo donde los relojes no tienen arena. Un mundo donde no hay imágenes ni recuerdos. Un mundo donde el amor y la paz existen. Un mundo donde los mares arrastran a sus orillas recuerdos espumados y trenes oxidados. 

No me busquéis, no merece la pena. Mi mente está entrando en un estado de resistencia y resiliencia. En definitiva, estuve toda la noche jugando con mi profesora particular a ser una mejor versión de mi mismo. Enseñándome a reírme mientras pronunciaba ciertas frases en inglés a ritmo de  Leiva, su grupo favorito. No es broma. Estuvimos hasta las ocho de la mañana jugando a la asignatura que más odiaba en mi infancia. 

¡Qué locura más agradable!

La noche también dio para muchas conversaciones interesantes y alocadas, entre ellas, el encontrar el nombre perfecto de la hija de un mago. Eran conversaciones surrealistas pero guays. De estas que hacia tiempo que no tenía. El caso, el nombre que salió a la palestra fue un nombre corto, distinto, peculiar, mágico y con encanto y dulzura. Ese nombre era Priscila. 

Priscila es un nombre femenino que proviene de Perinawa. Es de origen latino y significa antiguo y venerable o la que es venerable. Otros significados menos comunes señalan que Priscila quiere decir 'aquella que es bella y servicial'.

Las mujeres que han sido inscritas bajo el nombre de Priscila tienden a ser amables, simpáticas y desprendidas. Sienten el cariño de los demás debido a su bondad y alegría, y casi nunca se enfadan debido a su paciencia y al buen corazón que les caracteriza. Tienden a ayudar antes a los demás que a ellas mismas, son generosas por naturaleza y solidarias.


En el amor, las mujeres con el nombre de Priscila son leales y fieles, sentimentales y amorosas. Cuando encuentran el amor, sienten que es para toda la vida, y no dejan que su relación se marchite, dando siempre lo mejor de sí mismas.

El nombre de Priscilla o Priscila no es común en España, pero sí lo es más en países latinoamericanos o anglosajones. En cuanto a mujeres famosas llamadas así destacan la actriz Priscilla Delgado, así como Priscilla Chan, esposa de Mark Zuckerberg, creador de Facebook, y Priscilla Presley, actriz, empresaria y esposa del músico Elvis Presley. El santo de Priscila tiene lugar cada 18 de enero en honor a Santa Prisca, pues Priscila era en origen diminutivo de Prisca.


Y así empieza el estreno de una nueva etapa. Bañándome en zumos de cinco naranjas. Esbozando una sonrisa en medio de una cena. Inspirándome a reescribir corta y completa. Regalándome nuevos momentos. Escuchando diferentes labios. Entendiendo escalofriantes historias. Abriendo extrañas camas. Acariciando frescas espaldas. Sintiendo originales carcajadas. Saboreando ricos platos. Encendiendo largas velas. Descorchando nuevas botellas de champán.

Hay pocas cosas que tengo claras en esta vida. Pero una de ellas es que todos tenemos leones que perseguir y playas que peinar. A veces una imagen ruge más que mil leones. A veces un olor a mar limpia todas las emociones. Hay pocas cosas que tengo claras en esta vida. Pero una de ellas es que quiero alguien que no llore ginebra. Que no escupa humo. Que no cante su vida por instagram. Que no quiera en silencio. 

Si vuelve aparecer alguien así yo me habré esfumado en la siguiente canción, por supuesto. Me habré hecho humo. Ya no estaré ahí para cuando vengan a buscarme. Solo estarás tú, viejo amigo, vacío en la barra, haciendo de señuelo. Yo habré salido  a fumar al jardín. Y eso que no fumo. O estaré en los baños. O me habré puesto a hablar con un camarero o el primer borracho que me cruce. Lo que sea. Lo que sea con tal de no bailarle el agua. 


Quiero un amor infinito que no borrarán ni el tiempo ni el mar ni el viento ni la lluvia.

Quiero un amor que lea todas mis páginas con detenimiento, de arriba abajo. 

Quiero un amor que no espere que le escriba o aparezca de sorpresa, sino que me busque y atropelle a besos.

Quiero un amor queridos lectores como Priscila. 

Disfrutemos del viaje hasta el destino, con sus curvas, sus precipicios y sus baches. Y con sus momentos mágicos y surrealistas.

Lo divertido es el trayecto. Siempre el trayecto.















viernes, 8 de febrero de 2019

Se rompió la mano y el corazón

Ahora que se me secaron las lágrimas. Que me encuentro solo en esta soledad. Ahora que este vacío habita en mi interior. Que te callas. Que te marchas viéndote por el retrovisor. Que te pierdes en la oscuridad mientras los gatos maúllan esta triste historia de amor. Ahora que le diste respuestas a tus dudas y te quitaste la careta. Que lees mi carta en la terraza mientras te fumas las sobras de la cena. Ahora que ya me voy quiero decirte que no quedará nada de mi. Me mezclaré con la tierra y dejaré sembrado el eco del amor que te di y recibí. Hoy auguro a esta semilla un nuevo futuro con este hermoso ruido. 

No entiendo que hicieron otros antepasados para merecer yo  este castigo, pero tengo por seguro que a mis hijos les ayudaré a entender las ventajas e inconvenientes del amor. 

Les diré la siguiente frase: 

“Encuentra a alguien que ames y vive como si cada día fuera el último.” 

Querido hijo. Yo aposté todo a una carta. A un caballo. A una chica. Al movimiento maestro de una pieza. Me enamoré de alguien que tras conseguir su victoria se olvidó de sus raíces. Festejando su nueva vida en fiestas, afters en la escuela y cenas en otras ciudades. Fue muy duro aceptar que ella se alejaba. No era consciente, pero le había invadido las necesidades de su prima. Por lo que su cuerpo le pedía libertad. Volver a escupir tabaco. Inhalar humos del pasado. Y recuperar su esencia según ella.
 
En todas las relaciones siempre llega lo que llamo el momento del: oh, oh. Cuando algo pasa y sabes que es el principio del fin. Y de repente te pones a pensar y hay un témpano por delante.

Yo sabía que acabaría. Lo sabía. Cuando escuchaba a su prima eufórica todos los lunes decir: "Faltas tú en esta foto de Tillate para que estemos todas las primas." Y ella le respondía: "Me pierdo las mejores"

Ahí empezó a plantearse muchas cosas, entre ellas, a recuperar el tiempo perdido con sus primas. Poniéndome como excusa que no sabía como ayudarme y que no podía darme lo que yo necesitaba. 

– ¿Y qué necesitabas papá?

Pues es extraño contestarte a esa pregunta Leo. Pero lo que necesitaba era soltarla y que viviera aquella experiencia. 

– ¿Qué experiencia? Quiero saber más, por favor... 

Pues ella escogió el camino de Roma. Ella no estaba preparada para seguir viviendo cosas conmigo. Tenía su propia pelea interior. Una especie de te quiero sin voz. Buscando la solución en salir de fiesta, emborracharse y no pensar en nada más que rellenar su instagram de fotos y vídeos de una vida social mejor. 

– ¿Ella no te echaba de menos?

Dicen que va aún de ciudad en ciudad buscando oler cuellos con olor a Ralph Lauren y con sabor a Magia e Ilusión mientras la serpiente de su dedo se come la cara del cuadro de René Magritte muy paulatinamente.

Su corazón aún no entiende como dejó de sentir a pesar de ser el hombre más importante que había pasado por su vida y tener todas las cualidades de su hombre perfecto.

Me dio mucha pena Leo. No entendía como aquella chica después de decirme aquello y escribirme una carta desapareció de mi vida como por arte de magia. 

Más tarde comprendí que nadie puede mandar al corazón. Ya que es un ser independiente. Un órgano que late a ritmo de Baila Baila Baila y Si no me acuerdo no pasó, no pasó (Antiguas canciones que escuchábamos hijo). 

Espero que disfrutarás de Sevilla. 
De su gente. 
De sus colores. 
De sus discotecas. 
De sus chicos. 
De sus mcdonals. 
De sus rincones. 
Qué disfrutarás mucho y de verdad. 
Disfrutando de tus primas y de la vida. 
De los chicos que te esperan.
De sus historias. 
De sus sueños. 
De sus mentiras piadosas.

Yo hoy recurrí a leer tu carta. Cogí permiso nuevamente para observar como una persona puede perder dos horas de su vida en escribir una historia que acabó con la siguiente frase: "Perdóname por no ser sincera contigo... pero no quería ver la realidad. Deseo de corazón que algún día puedas entenderme".

Ojalá encontraras a alguien que te quisiera como tú me has querido. Para que aprendas como yo. Ojalá seas feliz. Ojalá ese audio que tenías de mi voz te ayudara a controlar tú carácter y saber que pasa cuando no eres sincera contigo misma y con los demás. Ojalá ese audio que tenías de Plaza España sea tu mejor amigo. Tú aliado para mejorar ese carácter tan canalla que tenías. Ojalá. Ojalá te enamores algún día de verdad y puedas compartir la misma experiencia que yo estoy teniendo con Leo. 

Por cierto. Qué bonito es querer. Pero querer de verdad. No vale de nada cantar una canción y sentirte identificada cuando no cumples tu palabra a pie de letra. 

Te hiciste pequeña hasta olvidarte del mundo. Y puede parecer que estoy loco. Pero el tiempo me dio la razón de lo que pensaba. Por ello, soy afortunado de poder confiar en mi intuición. 

Todo ha cambiado.
Y ahora que tú no estás aquí, 
ninguna otra cosa importa más que mi felicidad.

Dónde, Quién y Qué... esa es la cuestión. 

Espero que la gala de los cuatro elemento te fuera muy bien. Qué echaras de menos al presentador con chaqueta de cuadros y a su madre apoyándote mientras derramas tus lágrimas de emocionada.

Yo opté por el elemento del vacío. 

Un día escribí: "Tan solo somos sombras fugaces que recorremos espacios vacíos llenos de aire".

Y eso fuiste en mi vida. Una sombra que se escapó. Una musa que pasó de puntillas por mi vida. Un ángel con cola de diablo. Un corazón bombeado por agua. Un abrazo sin energía ni fuerza. Un juego sin tablero, dados ni reglas. 

Te olvidaste de ser, 
te olvidaste de amar,
te olvidaste que el tiempo no duda. 
Me dio rabia como jugaste conmigo con la excusa de ser sincera. Pero no pasa nada. Hoy soy más fuerte gracias aquellas vivencias que me regalaste. 

Aún sigo teniendo la carta de dos horas para recordar que las mejores historias de amor acaban con la siguiente frase:

Porque creo que merece la pena esperar a escribir un mejor final juntos. 

Un poco de ti + Un poco de mi.

Pues si, el final llegó. Y llegó con un final increíble. Gracias por este final. Es el mejor final que puede tener una historia de este calibre. 

Colorín Colorado, esta historia surrealista se ha acabado.

Hasta siempre amiga. 














domingo, 3 de febrero de 2019

Me encontraba en el vagón 31

Me encontraba en el vagón 31. El sol estaba pletórico, radiante y algo picantón. Lo suficientemente juguetón para mancharme la cara de pecas y subir el tono de mi moreno a nivel dios. Les juro que no les exagero. Aquellos rayos desprendían gritos y libertad. 

Nadie puede imaginar la alegría que tenía. Tampoco tú que me lees podrás jamás saborear el incordio de esas preguntas que jamás podré resolver. Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se note. Que nadie descubra el cobijo que les di a ese destiempo, inconexo y mal. 

No sé. Era la primera vez que sentía amor y odio a la vez. Un consciente imperfecto que interrumpía mi constitución y ley. Creo que la metáfora no es más que una plataforma de lanzamiento de nuevas ideas, un nuevo escenario sobre el que poder cuestionarse todo, y a tal efecto, plantearse el entrar en vigor nuevas creencias anímicas y éticas a mi persona. 

La vida me estaba tomando el pelo. Sospecho que no estuve lo suficientemente despierto para observar que debía pasar página y tomármelo todo con un poco de risa. Escribiendo nuevos post imaginándome que habría alguien que en vez de querer olvidarme hiciera por encontrar su libertad en mi besos y en compartir a mi lado la longevidad de este amor surrealista y exageradamente imperfecto. 

Mientras escribía estos párrafos ella estaba a mi lado entretenida. Sumergida en una lectura desenfrenada y canalla. Otorgando a su mente un momento de desconexión y diversión. Y ahí entendí que pocas cosas eternas existen. Y entonces, y sólo entonces, descubrí que aquel vestuario ya no sería el cuarto de la jaula. Ni el lugar para escondernos y volver a regresar. Incluso tampoco el rincón donde ver millones de películas y emocionarnos con miles de historias que nos hagan emocionar y hacer soñar. 

Mi vida estaba más viva que nunca. Estaba en un vagón distinto. En unos sentimientos concretos. Por eso no creo en la libertad, sino en la voluntad. Por eso no creo en la felicidad, sino en la alegría. Por eso tampoco creo en el esfuerzo. He visto a demasiada gente que se esforzaba toda su vida y no lo conseguía y sin embargo otros, sin dar un palo al agua, les salía todo bien. 

Ojalá querido lector no pierdas nunca el tiempo con este tipo de preguntas y pensamientos, como he hecho yo. La respuesta jamás estará en lo que digas. Sino en lo que hagas. Y es que soy pregunta. Y ser pregunta implica alimentarte de más preguntas. Ser pregunta te lleva a desconfiar de todas las respuestas. 

Y a veces me pregunto como la Danza de tu mirada puede llegar a ser pasado, presente y futuro. Recuerda:




Imagina. 

El día que aterrices por casualidad en mi vida estaré preparado para recuperar los meses que nos debemos. Aún no hemos decidido a qué ciudad iremos primero, pero iremos a desayunar tostadas y tortitas.

Después la ciudad será nuestra, no dejaremos esquina sin beso ni avenida por pasear. Al caer la noche subiremos a lo más alto del hotel y allí arriba arreglaremos lo nuestro con una sola mirada. Y seremos infinito de nuevo. A beso por estrella. 

Tal vez extrañes mi comportamiento. Incluso tu cuerpo y alma puede que duden en algún momento de que esta jodida historia sea real. Tranquila, es simplemente ansiedad por la necesidad de acariciarnos, rozarnos la piel y apoyar tu cabeza en mi pecho. Escucharemos el silencio sepulcral de la noche mientras te enciendo el cigarro de después. Habrá diez minutos donde ninguno de los dos dirá nada y ambos entenderemos todo. Te va a gustar tanto que sentirás como las mariposas se desgarran en las tripas.

Por cierto, hay un dicho entre las chicas que dice: El hombre promete hasta que la mete. No sé si te suena. Ya sabes: copas gratis, cantidad de películas gratis en el cine y un futuro de promesas que nunca llegarán. En fin, el típico polvo de chas y desaparezco. 


No quisiera que pensarás eso. 
Se puede esperar y se puede perder el tiempo. 
Y otra vez a elegir, así que elijo perder el tiempo mientras espero a que te enganches tanto a mí que follar ya no sólo sea eso.

Somos responsables de lo que hacemos, de nuestras elecciones. La vida es una constante elección. 

¿Has pensando alguna vez lo diferente que sería tu vida si hubieses elegido París o New York? 

Por elegir, elijo New York.

Quisiera llevarte por la boca del metro y ver como tu mirada se pierde en aquellas danzas urbanas. Y, cuando caiga la noche, llevarte de conciertos por Manhattan. Sin importar el público ni el ruido de alrededor. Solo habrá dos corazones que se reconocerán al mirarse a los ojos mientras el concierto del amor toque nuestra canción.

Bailar sin prisa ni pausa.
Bailar despacio y con buena letra.
Bailar sin pena y con gracia.
Mirarte mientras me pierdo en la danza de tu mirada.


Por elegir, te elijo a ti. 









jueves, 31 de enero de 2019

Me-Corté y Completé

El nuevo año empezó con un nuevo look. Me había convertido en un it boy sin darme cuenta. Un tipo raro e interesante que dedicaba su vida a vivir, viajar y beber Gin Tonic con haba tonka. 

Con este cambio buscaba ser un hombre de éxito y con estilo. Un tipo que reflejara en el espejo determinación, constancia y madurez. Ya saben, alguien capaz de inspirar mis adentros y construir un camino lleno de paisajes amables e idílicos.   

Este último mes hice muchas cosas interesantes. Siempre me encantó la idea de seducirme y vivir cosas distintas e intensas. En general siempre aspiraba a multiplicarme en valor y dar un paso más allá. 

Christian Magritte no es el tipo que pensáis. Christian es un joven soñador con recursos escasos. De familia humilde y trabajadora. Un niño que no tiene la oportunidad de estar viviendo en Barcelona o Madrid mientras papá y mamá le pagan la estancia para aprender de los mejores. Christian es alguien con muchas deudas. Algunos trajes bonitos y alguna que otra moneda en los bolsillos. 

¡Jodidas redes sociales. Qué daño hacéis! 

Hace unas semanas estuve en un retiro espiritual en un centro Budista en lo alto de la montaña de Pampaneira (Granada). Aquel lugar te invitaba a estar ausente del tiempo, de los míos y por supuesto, de las redes sociales. 

Aquellos días mis mejores amigos fueron la naturaleza, el silencio y mis pensamientos. En esos seis días brotó en mi cabeza imágenes, olores, situaciones e ideas con pensamientos alterados y borrachos. 
En esa semana aprendí que el Karma existe, y todo lo que sube baja. Lo que quiero decirte es que lo que resiste persiste hasta que explota y experimentas el vacío de lo ocurrido. 

Y mientras tanto en Badajoz la vida seguía igual: Parada. Borracha. Ausente. Escasa de motivación. Con un ritmo sin sentido. Historys de platos típicos y fiestas acabadas en orgasmos con sabor a plástico. 

La vida estaba siendo tan superficial que no quería bajar de aquella montaña. El retiro me ayudó a observar la vida desde un plano aventajado e inusual. Una especie de mirador que visualizaba el día a día de millones de personas de forma plastificada, enlatada, materialista y acomplejada. El amor era la verdadera contracultura. Pensar menos y querer más. Eso hacia falta. Obviar las dudas y sentir de verdad. Y es que hay más vida detrás del teléfono. De la rutina inventada. De los likes. De los boomerang. 

Y es que no hay nada más bello que intentarlo mil veces.
De ser un desastre. 
De volver a querer.
De limpiar otros besos.
De sentir.
De despejar las dudas.
De desnudar las ganas con calor y pasión.
De abrazar el presente y borrar el pasado.
De volver a confiar. 

Yo sólo pido pausa. Tirarte del pelo mientras te apoyo en la pared  y ves en el espejo mi nombre sumergido en escalofríos y fantasía. 

Yo sólo pido taquicardia, sudor, ruidos y gritos. Haciéndote temblar  y escupir mis versos sucios en tu espalda sudada y adictiva. 

Yo sólo pido balancear tu cintura con furia y escribir con lefa la palabra libertad entre tus montañas pequeñas. 

Yo sólo pido rociar mi cuerpo entre tus huesos mientras cierras los ojos y disfrutas de sexo y amor del bueno.

No prometo que me entiendas pero si que te dejes despeinar y enamorarte de esta cabeza loca y frenética. 

Te espero en....